Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 5/11/19
SaludPública

#SaludPública

Expertos analizaron en el país nuevos tratamientos y diagnóstico de la hipertensión arterial pulmonar

ADJUNTO
SaludPública

BUENOS AIRES, noviembre 5: En el marco del 11º Foro Latinoamericano sobre la enfermedad, los especialistas presentes afirmaron que un mejor diagnóstico mejora la efectividad de los medicamentos.

#SaludPública
Avanza la reglamentación de la ley de fertilidad bonaerense
ADJUNTO
LA PLATA, marzo 11: Hubo un encuentro con entidades dedicadas al tema y el IOMA para ultimar detalles de la puesta en marcha de la normativa.
#SaludPública
Especialistas consideran la fibrilación auricular como “la nueva epidemia del siglo XXI”
ADJUNTO
BUENOS AIRES, junio 21: Esta enfermedad cardíaca afecta a unas 400 mil personas en la Argentina, que si bien tiene un alto índice de curación puede generar infartos y ACV.

Por su nombre, la hipertensión arterial pulmonar suele confundirse con la suba de la presión arterial, pero en realidad es una enfermedad rara con una alta mortalidad, incluso superior a muchos tumores. Hace unos días, se realizó en la Ciudad de Buenos Aires el 11º Foro Latinoamericano sobre Hipertensión Pulmonar, donde especialistas de todo el mundo analizaron la forma de realizar un diagnóstico precoz del mal, y los nuevos avances en materia de medicamentos para tratar la patología. En este sentido, una de las conclusiones que sacaron los presentes en la cumbre fue la necesidad de lograr un diagnóstico precoz, para que el tratamiento sea más efectivo. Además de mejorar el uso de los fármacos, tener claro el cuadro permite evitar la progresión de la enfermedad y tomar las decisiones correctas en el momento adecuado.

La hipertensión arterial pulmonar es una enfermedad crónica y progresiva que se caracteriza por el aumento de la presión en las arterias pulmonares. Las arterias se vuelven más estrechas dejando menos espacio para que circule la sangre, por lo que de no ser diagnosticada y tratada a tiempo puede dar lugar a una insuficiencia cardíaca, una de las causas más frecuentes de morbi-mortalidad en este tipo de pacientes. La semana pasada, reconocidos especialistas en cardiología y neumonología, de diferentes partes del mundo participaron del 11º Foro Latinoamericano sobre Hipertensión Pulmonar realizado recientemente en la ciudad Buenos Aires.

“Es importante diferenciar la hipertensión común de la hipertensión pulmonar. Lo que se conoce como hipertensión arterial común es una patología muy prevalente que aumenta con la edad; es la hipertensión que nos miden cuando nos ponen el manguito, el tensiómetro en el brazo. En cambio, la hipertensión arterial pulmonar, se trata de una enfermedad rara que afecta la vasculatura pulmonar.”, señaló Nicolás Atamañuk, Jefe de Insuficiencia Cardíaca e Hipertensión Pulmonar del Hospital Austral y Responsable de Hipertensión Pulmonar en el Hospital General de Agudos Dr. Juan A. Fernández. La hipertensión arterial pulmonar tiene un fuerte impacto en la calidad de vida de las personas. Quienes viven con la enfermedad se fatigan y agotan ante situaciones cotidianas como lavarse los dientes o caminar dentro de la vivienda y pueden sufrir mareos o episodios de desmayos. Estos síntomas se van agravando y se presentan con mayor frecuencia a medida que la enfermedad avanza, incapacitando paulatinamente a quienes la padecen hasta que dejan de llevar una vida normal para permanecer en estado de reposo permanente.

Los síntomas son solapados y comunes a muchas enfermedades y se presentan en pacientes de todas las edades incluyendo los jóvenes. La consulta y el diagnóstico se suelen hacer en forma muy tardía. Datos epidemiológicos estiman que la hipertensión arterial pulmonar tiene una prevalencia de 5 a 25 casos y una incidencia de 1 a 2,4 casos al año, en ambos por cada millón de habitantes. Pese a que puede presentarse a cualquier edad, es más frecuente en mujeres, viéndose éstas afectadas dos veces más que los hombres, y usualmente suele manifestarse entre los 30 y los 60 años. La enfermedad puede producirse por causas desconocidas o hereditarias, asociarse al uso de ciertos medicamentos para adelgazar o a cardiopatías congénitas presentes al momento del nacimiento; también en pacientes que padecen otras enfermedades como trastornos del tejido conjuntivo (esclerodermia, lupus), infección por VIH o enfermedad hepática crónica (cirrosis).

La detección precoz conlleva mejores resultados en su tratamiento. Sin embargo, es una enfermedad difícil de diagnosticar, pudiendo demorarse desde el inicio de los síntomas hasta su diagnóstico alrededor de dos a cuatro años. “Es una enfermedad progresiva, que avanza permanentemente y que si no es diagnosticada de forma correcta, el tratamiento va a ser inadecuado. Si bien es una enfermedad que no tiene cura, el diagnóstico precoz y correcto va a permitir una mejor evolución. La buena noticia es que hoy existen tratamientos que cambian el curso de la enfermedad y mejoran la calidad de vida de los pacientes.", agregó Atamañuk.

Debido al perfil de sus síntomas y la limitación que su avance puede generar en las actividades diarias, la hipertensión arterial pulmonar es una enfermedad incapacitante. Un relevamiento realizado a nivel mundial sobre el impacto de la enfermedad en pacientes y cuidadores demostró que más de la mitad (56 por ciento) de los pacientes y una proporción similar de cuidadores (57 por ciento) afirmaron que la enfermedad tuvo un impacto "significativo" en su vida diaria, asociado al avance de los síntomas.