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VIENDO 22/10/19
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#Opinión

Prevención: detección temprana y cuidado oportuno del cáncer de mama

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BUENOS AIRES, octubre 22: A propósito del Día de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, que se conmemoró el sábado pasado, Verónica Pesce, coordinadora del Programa Nacional de Control de Cáncer de Mama del Instituto Nacional del Cáncer (INC) hace un repaso de la actualidad del mal en nuestro país.

#Opinión
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El cáncer de mama es un problema de la salud pública tanto por la carga de enfermedad como por los costos relacionados al tratamiento en la patología avanzada. Es el cáncer más frecuente y la principal causa de muerte por cáncer para las mujeres argentinas, con más de 21.000 nuevos casos para este año y más de 5.800 fallecimientos anuales.

Si bien la mortalidad por este tipo de cáncer ha descendido desde 1996, tanto por las acciones destinadas a la detección temprana de la enfermedad como por los avances alcanzados en el tratamiento, queda mucho por hacer y mejorar.

Desde su creación, el Programa Nacional de Control de Cáncer de Mama (PNCCM) del Instituto Nacional del Cáncer (INC), venimos trabajando hacia el interior del sistema de salud en toda la línea de cuidado, buscando una resolución adecuada y oportuna de aquellos casos sospechosos o confirmados de cáncer de mama.

Las acciones de concientización son un factor clave para el control de esta enfermedad, sobre todo, las concernientes a la detección temprana. Hay métodos que nos permiten detectar esta enfermedad de manera precoz, cuando aún no hay síntomas, aumentando así las posibilidades de curación, y con tratamientos menos agresivos que los se realizan cuando la enfermedad está más avanzada.

El único método reconocido para la detección precoz de la enfermedad es la mamografía, que ha demostrado contribuir a la disminución de la mortalidad a través de la detección de tumores que no son perceptibles al tacto. Existen diferentes tecnologías para la realización de una mamografía: la analógica, la digitalizada y la digital. Cada una tiene sus particularidades, pero las tres cumplen con la función de detectar al cáncer de mama precozmente. Todo mamógrafo con un correcto control de calidad y con personal capacitado y entrenado es idóneo para realizar este estudio. Desde el INC, venimos trabajando en la verificación de los equipos del país y en la capacitación de los profesionales, acreditando la calidad de sus mamografías.

La edad recomendada por el INC para la realización de la mamografía de tamizaje a nivel poblacional es entre los 50 y los 69 años, que es el rango en el que se observa una mayor cantidad de casos de cáncer de mama y un mejor desempeño de la mamografía en relación a sus beneficios y potenciales perjuicios. Esto implica que todas las mujeres de esa edad que carezcan de síntomas y/o antecedentes personales o familiares deben realizarse el estudio cada uno o dos años.

¿Esto quiere decir que las mujeres por fuera de esta edad no deben realizarse una mamografía? No, la recomendación busca cubrir a las mujeres que además de presentar mayor riesgo de tener la enfermedad por ser mayores de 50 años, son las que más se beneficiarán con la mamografía. Las mujeres menores de 50 y las mujeres de 70 años o más deberán consultar con su médico/a para que les informe sobre la necesidad de que se realicen o no una mamografía. El profesional tendrá en cuenta los factores de riesgo en cada caso. Algunos de estos factores a los que debemos prestar atención son: contar con antecedentes personales o familiares de cáncer de mama, haber realizado tratamientos con radioterapia en el tórax, haber recibido terapias de reemplazo hormonal, entre otros. En cualquier caso, siempre la decisión de hacer o no una mamografía debe ser personalizada y conversada con el/la médico/a.