Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 11/9/19
Opinión

#Opinión

El Instituto Tomás Perón y su contribución al acceso a medicamentos

Opinión

BUENOS AIRES, septiembre 11: Daniel Godoy, director del Instituto de Estudios en Salud de ATE, describe en esta primera entrega la realidad de la producción pública de medicamentos en la Provincia, y el deterioro de la actividad.

#Opinión
Lucha contra el Uso Indebido de Drogas: prevenir es cuidarnos entre todos
ADJUNTO
BUENOS AIRES, junio 28: En el marco del pasado Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, el titular de la SEDRONAR, Roberto Moro, dijo que el objetivo de ese organismo es reforzar la acción y la cooperación con el fin de alcanzar una sociedad libre del consumo de drogas.
#Opinión
Alimentación: claves para leer correctamente las etiquetas
ADJUNTO
BUENOS AIRES, noviembre 6: Andrea Purita, nutricionista y dietista, explica en esta columna publicada por el suplemento Docsalud la importancia de conocer los alimentos que consumimos, y las claves para saber los ingredientes que lo forman.

Primera parte

Introducción

En todos los ámbitos donde se discute el campo de la Salud, no sólo aquí en Argentina sino en la mayoría de los países, el tema de Medicamentos forma parte del núcleo de las principales preocupaciones.

En nuestro país, nombrar Medicamentos remite inevitablemente a situaciones transcendentales de nuestra historia contemporánea. Perón y Carrillo con laEmpresa de Medicamentos del Estado Argentino (EMESTA) por el lado de la producción estatal, y más recientemente Illia y Oñativia por el lado del control de precios y publicidad, fueron quizá los puntos excluyentes de decisiones de política pública para resolver las polémicas que plantea el medicamento y su acceso por parte de las mayorías populares.

Esta tensión entre una actividad productiva privada (afectado por patentes, royaltys, costos productivos y de fuerza laboral, insumos y materias primas) que factura anualmente unos 5 mil millones de dólares y genera unos 100 mil puestos contando directos e indirectos por un lado, y el acceso al medicamento como bien esencial de un derecho humano como es la salud, no parece tener sosiego a lo largo de la historia reciente, y en toda vez nos remite a la dicotomía mas estructurante respecto de si la salud es un bien público o un bien de mercado.

En esta tensión se dirimen los proyectos sanitarios de los Estados, las regiones y el mundo todo.

El desarrollo y la producción de preparaciones farmacéuticas es una de las principales actividades del sector privado en muchos países. En varios países de la OCDE y en algunos países de ingresos bajos y medianos, tales como la Argentina, el Brasil, China, Cuba, Egipto, la India, Indonesia, México y Sri Lanka, existen laboratorios de medicamentos totalmente privados, y en algunos casos públicas, con importante capacidad innovadora.

En todos los casos la Producción Pública de Medicamentos PPM aparece como una importante complementación con el sector privado. Plantear el dilema excluyente de la PPM versus la producción privada es un antagonismo que es inconducente hacia el objetivo del acceso masivo de la población.

La PPM en la Argentina se remonta al primer gobierno de Perón en la gestión de Carrillo, cuando mediante el decreto 23.394/46 creó la mencionada EMESTA en medio de una tensión con la industria farmacéutica promoviendo la producción de casi 100 productos farmacéuticos en costos accesibles para los trabajadores y trabajadoras, e inaugurando la idea instituyente de la salud como derecho y el medicamento como un bien social.

De allí en más, la PPM ha tenido como área del Estado un discurrir ondulante pero siempre marginal. El último tramo del Gobierno Kirchnerista y seguramente emparentado con la creciente incursión del tema por parte del movimiento sanitario argentino, la PPM surge como política de Estado de alto volumen político, con la creación de la ANLAP entre otras medidas.

Hoy es sin duda una producción estratégica que aparte en el país está muy desarrollada y nos diferencia del resto de los países de la región.

La PPM sirve para regular el precio del medicamento ya que desnuda la estructura de costo de este producto, sirve para no desabastecer programas que tienen gran impacto sanitario con lo que se logra adherencia al tratamiento y mejorar la calidad de vida de los pacientes (como el caso de PRODIABA) y también una ahorro al sistema ya que se ahorra en la llegada a casos extremos con internaciones y días de terapias intensivas. Además, ciertamente genera empleo y soberanía en el marco de un deseado desarrollo productivo del país.

La red de Laboratorios Públicos funciona a lo largo del país, siendo los laboratorios hoy habilitados por ANMAT el LIF de Santa Fe , el LEM de Rosario, Hemoderivados de Córdoba, Laboratorios Puntanos de San Luis, PROFARSE de Rio Negro, LEMP N 2 Buenos Aires,Laboratorios de Fin del Mundo Tierra del Fuego,Ecom Chaco. El resto tiene habilitaciones provinciales que les permite el tránsito solo provincial.

La crisis del acceso al medicamento en la Argentina

El rubro medicamentos es en la Argentina de hoy, un tema a abordar desde políticas públicas tan especificas como urgentes. La gestión Macri con la caja de herramientas proveída por el FMI, aplicó en el campo de la Salud, las políticas CUS que equivalen a desmantelamiento, abandono y privatización. Desde la degradación de rango del Ministerio hasta el desmantelamiento de Programas, mas desfinanciamiento más despidos y cesantías, mas falta de insumos y vacunas y más, han constituido una de las etapas más aceleradas del proceso de desestatización/mercantilización de la Salud.

En la necesaria restitución del derecho a la salud que el próximo gobierno debe operacionalizar, y que la confluencia de la mayoría del Movimiento Sanitario argentino plasmó en los 15 Puntos por el Derecho a la Salud (MS15) inserto en el actual proceso electoral, la problemática del acceso al“medicamento” encabeza las prioridades.

Por un lado, porque el gasto en medicamentos compone buena parte del importante gasto en Salud que registra la Argentina (estimaciones disimiles entre el 7 y el 10 % del PBI), que incluye el altísimo gasto de bolsillo de las personas de los cuales el gasto en medicamentos es cerca de la mitad.La presunta crisis de financiamiento del Sistema de Salud en buena parte está en buena parte influida por este mercado absolutamente irracional y cuasi des regulado, como es el mercado del medicamento.

y por otra parte, porque un mercado tan desregulado como asimétrico, ha generado una escalada de precios que junto a las reducciones de cobertura de la seguridad social y al desmantelamiento de los programas públicos de provisión de medicamentos, ha generado una dificultad severa y creciente en el acceso al medicamento.

Desde mayo de 2015 a mayo de este año, los medicamentos se incrementaron un 298% en promedio, con picos de hasta 710% en el caso de algunos remedios utilizados para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Así lo informó un trabajo sobre la situación de las personas mayores realizado en conjunto por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores (Ceppema) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (ALGEC).

Las coberturas de la Obras sociales principales no acompañaron este aumento, por lo contrario bajaron los niveles de cobertura hasta un promedio del 30%, aumentando desmesuradamente el gasto de bolsillo, solamente aliviados a veces por los respectivos coseguros. Esta situación ha devenido en ya comprobados abandonos masivos de tratamientos crónicos.

Por el lado del sector público hay 2 situaciones que conviven en detrimento del acceso al medicamento: en los hospitales y las Unidades Sanitarias no existe disponibilidad de medicamentos ante los requerimientos de los pacientes, y el último programa de abastecimiento público de medicamentos (REMEDIAR) fue desmantelado severamente en el marco de la CUS. El Estado nacional se desentiende de esta función y descargó el impacto en las Provincias y los Municipios, sin las correspondientes transferencias de fondos.

Además se desperdicia la capacidad de compra del sector público en conjunto con el PAMI y las Obras Sociales Provinciales acumulan 27 millones de personas (aproximadamente 15, 7 y 5 millones respectivamente) demandantes de medicamentos, y algo así como la mitad del gasto global en salud, lo que generaría capacidad de negociación con las empresas productoras de medicamentos, en el escenario de compras centralizadas.

El instituto Tomás Perón en estado de abandono

“Establecer políticas públicas de abastecimiento de medicamentos para planes sociales direccionadas sobre el eje de la compra, las vuelve muy vulnerables al significativo poder de las grandes empresas farmacéuticas y a los avatares de una economía de “mercado”. Una alternativa real a las políticas de compra de medicamentos consiste en la utilización de la capacidad instalada existente en el sector público y que se expresa en los laboratorios de PPM que hay en nuestro país” decía el recientemente fallecido investigador Martin Istúriz.

Es cierto que el volumen de la capacidad instalada actual de PPM en la Provincia de Buenos Aires, difícilmente tenga capacidad de abastecer la necesidad de provisión pública para patologías prevalentes, pero una estrategia de integración en redes con el resto de la Red de Producción Publica podría poner sentido estratégico que redunde en aprovechamiento y/o mejoramiento de la capacidad instalada, mejoras en la oportunidad de la provisión y reducción de costos.

En La Plata, el Instituto Dr. Tomás Perón devenido del antiguo del Instituto Antirrábico en el año 1962, surge y se desarrolla con objetivos tales como autorizar y registrar la elaboración y comercialización de alimentos, medicamentos, productos industriales y otros productos de consumo relacionados, fiscalización sanitaria y cuidado del medio ambiente

Después de las epidemias de rabia del 70 se desarrollaron las plantas de producción de vacunas animal y humana y los centros de diagnóstico para ésta y otras zoonosis. Se crearon además los laboratorios de diagnósticos de enfermedades infecciosas, cumpliendo la función de referencia Provincial para diagnóstico de HIV, rabia, hepatitis viral, leptospirosis y micología.

Se desarrollaron también las plantas de producción de vacunas BCG, antitetánica,doble de adultos y antirrábica (tanto de uso humano como de uso veterinario) y sueros paradiagnósticos (anti proteínas animales, anti proteínasvegetales, anti botulínico A y B

En el 2006 se inaugura la planta de producción de medicamentos LEMP N° 2 que produce gran variedad de genéricos para los municipios, y en el 2012 se logra la habilitación ANMAT y se comienza un año después a producirse alcohol gel, repelentes escabicidas y pediculicidas. También dio respuesta a la necesidad de programas provinciales como PRODIABA y a la necesidad de Hospitales Provinciales con medicamentos de uso crónico y masivo

En el 2014 se compra para la Planta LEMP N 3 de Bahía Blanca una envasadora de polvos con capacidad de un millón de frascos mensuales. Planta dedicada a la producción de betalactámicos que se destinó al Plan Materno Infantil y a Hospitales Provinciales.

En el año 2017 en la gestión Vidal se reconvirtieron sus funciones, ya que le fue retirado toda la fiscalización de alimentos que fue derivado al Ministerio de Agroindustria con lo cual se redujo la planta de personal y el trabajo específico del Instituto, pasando de casi 400 a 270 agentes en la actualidad. Así mismo y en función de esa reconversión, se redujo la recaudación para el funcionamiento del mismo ya que los aranceles de la inscripción de alimentos generaba una partida conocida como Fondo producido que era de donde se lograba solventar gran parte los gastos del Instituto (alrededor de 12 millones).