Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 6/9/19
SaludPública

#SaludPública

Cerca de 2 mil niños argentinos padecen distrofia muscular de Duchenne

ADJUNTO
SaludPública

BUENOS AIRES, septiembre 6: Son datos de la Asociación Distrofia Muscular (ADM), en el marco del Día Mundial de concientización de este mal, que se conmemora mañana 7 de septiembre.

#SeguridadSocial
En defensa del sistema solidario, obras sociales sindicales lanzan un espacio en conjunto
ADJUNTO
BUENOS AIRES, octubre 18: Unas 30 organizaciones formaron Obras Sociales Unidas (OSU), que busca fortalecer la posición de las entidades ante los “aumentos exagerados de las prestaciones médicas y farmacéuticas”.
#Incumbencias
El 75% de los farmacéuticos franceses se suma a la campaña antigripal
ADJUNTO
PARIS, octubre 23: Según los datos oficiales, tres cuartos de los profesionales matriculados se capacitaron para ser parte de la vacunación de esta temporada, la primera donde todas las farmacias podrían aplicar las dosis a cualquier adulto.

La denominada distrofia muscular de Duchenne (DMD) afecta a unas 2 mil personas en la Argentina, siendo la distrofia muscular más diagnosticada durante la infancia, mientras que a nivel mundial se diagnostican 20 mil casos nuevos, para completar un universo de unos 250 mil niños a nivel planetario. El mal es uno de las denominados “enfermedades poco frecuentes”, ya que tiene una incidencia de uno de cada 3.500 nacidos varones y según proyecciones brindadas por la Asociación Distrofia Muscular (ADM).

“La distrofia muscular de Duchenne es una enfermedad de origen genético que se produce por alteraciones en la secuencia de un gen. El mismo genera proteínas (distrofinas) con importantes funciones en el tejido muscular. Cuando no pueden producirse correctamente o no pueden ser sintetizadas se produce distrofia muscular”, explicó Florencia Giliberto, Investigadora adjunta del CONICET y Directora del Laboratorio de Distrofinopatías y docente de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA).

“Esta enfermedad puede ser hereditaria, es decir, pasar de generación en generación. La transmiten las mujeres porque es una enfermedad de herencia recesiva, ligada al cromosoma X. Si bien 2 de cada 3 casos presentan antecedentes familiares, no necesariamente todas las mujeres portadoras de Duchenne van a tener hijos varones afectados por la enfermedad o hijas portadoras. El riesgo de transmisión del gen alterado es del 50 por ciento”, indicó la especialista. A su vez, aseguró: “Un tercio de los casos no presenta antecedentes familiares de Distrofia Muscular de Duchenne. Se estima que en un de cada 10 mil embarazos sin antecedentes familiares se puede mutar espontáneamente la secuencia de ADN y darse lo que se conoce como mutación de-novo”.

Por lo general, la enfermedad afecta a los varones, siendo excepcional su manifestación clínica en niñas. Quienes presentan esta enfermedad muchas veces aprenden a caminar tardíamente, pueden caerse, tener dificultades para subir escaleras, levantarse del suelo o correr. Hacia la edad escolar, posiblemente caminen sobre los dedos y tengan dificultad para levantar los brazos. Casi todos los niños con DMD dejan de caminar entre los 7 y los 12 años de edad y hacia la adolescencia suelen requerir de apoyo mecánico para realizar actividades que involucran los brazos, las piernas o el tronco.

“El diagnóstico temprano es primordial para posibilitar que el niño acceda lo antes posible a los protocolos de cuidado y tratamiento disponibles. Los formidables avances evidenciados últimamente en la investigación y desarrollo de nuevas opciones terapéuticas abren una gran ventana de esperanza para los pacientes y sus familiares”, señaló Santiago Ordóñez, presidente de la Asociación Distrofia Muscular de Argentina.

Si bien no hay una cura para la DMD, existen terapias que pueden reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida de quienes están afectados. Su tratamiento es integral y requiere de una cuidada alimentación, rehabilitaciones y valoraciones periódicas de las funciones muscular, respiratoria y cardíaca. “El seguimiento multidisciplinario de la enfermedad es súper importante”, subrayó Giliberto. “Si bien es el neurólogo de cabecera del chico quien administra las terapias para el control de los síntomas, dentro de las posibilidades de cada familia, es clave contar con la contención de un equipo de profesionales integrado por neurólogos, pediatras, nutricionistas, kinesiólogos, neumonólogos, psicólogos, terapistas ocupacionales y fisiatras”, finalizó.