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VIENDO 28/8/19
LuchacontraelCancer

#LuchacontraelCancer

Estudio argentino detecta nuevos efectos de fármacos usados para tratar distintos tumores

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BUENOS AIRES, agosto 28: Un grupo de investigadores de la Fundación Instituto Leloir descubrieron cómo ciertas drogas atrasan la reproducción de las células cancerígenas. Esto abriría la puerta a nuevos enfoques terapéuticos en cáncer de mama, colon, hígado y sangre.

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En la lucha contra el cáncer, uno de los enfoques que más interesa a la ciencia es el desarrollo de terapias que limiten el avance de las células malignas, ya sea cortando su “alimentación” o afectando su ADN. En muchos tumores, las células se reproducen a partir de una proteína, llamada Chk1. desde hace tiempo que hay terapias que apuntan a inhibir esa proteína, como una forma de limitar el avance del cáncer. Pero ahora, un estudio realizado en la Argentina dio con un beneficio adicional de esta estrategia. Investigadores de la Fundación Leloir descubrieron que estas terapias además frenar la réplica del ADN de las células cancerígenas, lo que abre la puerta a nuevos medicamentos para mejorar los tratamientos. Según lo publicado, este avance tendría potenciales beneficios para tratar cáncer de mama, colon, hígado y sangre.

Los investigadores argentinos dieron con nuevos beneficios en el uso de fármacos que buscan inhibir la proteína Chk1, que garantiza el copiado del ADN tumoral para su posterior multiplicación. Desde hace tiempo, farmacéuticas de los Estados Unidos, Inglaterra y España están probando en ensayos clínicos ciertas drogas que inhiben esa molécula, para frenar el avance del cáncer. Pero el estudio argentino, realizado en colaboración con el CONICET, dio con beneficios adicionales. Estos inhibidores producen alteraciones en el ADN de las células tumorales y provocan que se “atasque” su copiado, lo que interfiere con su multiplicación. Esto abre la puerta a nuevos enfoques para mejorar la lucha contra algunos tumores.

“La eliminación de Chk1 tiene dos funciones antitumorales desacopladas e independientes que pueden ser aprovechadas para matar a la célula tumoral”, afirmó Vanesa Gottifredi, líder del equipo del Laboratorio de Ciclo Celular y Estabilidad Genómica de la Fundación Instituto Leloir que realizó el estudio. El equipo demostró que los inhibidores de Chk1 no solo tienen un efecto directo sobre la activación de esa proteína, algo que ya se sabía, sino que además producen alteraciones en el ADN de las células tumorales y provocan que se “atasque” su copiado, lo que interfiere con su multiplicación, según explicaron en una nota con la agencia CyTA de la propia fundación Leloir.

Tal como revela la revista “The EMBO Journal”, publicación de la Organización Europea de Biología Molecular, el estudio liderado por los investigadores argentinos demostró que las drogas que se están testeando en pacientes causan un inesperado aumento de “barreras replicativas” o lesiones en el ADN. El estudio realizado en cultivos celulares demostró que ambos efectos, la inhibición sobre Chk1 y las lesiones del ADN, son necesarios para producir la muerte de las células cancerígenas. El nuevo estudio tiene claras implicaciones para el diseño de terapias combinadas, ya que indica que la efectividad de los inhibidores de Chk1 podría no potenciarse si se combina con los rayos o los agentes quimioterapéuticos, ya que ambos tratamientos solaparían esfuerzos en la misma dirección: crear barreras replicativas.