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VIENDO 26/8/19
Debates

#Debates

Niegan que los salmones chilenos que llegan al país contengan antibióticos

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BUEENOS AIRES, agosto 26: Una empresa argentina que opera en el país vecino explica cómo se crían los peces, y niega la presencia del medicamento en la carne que se consume hoy en día. Desde hace un tiempo varios cocineros realizan una campaña contra la salmonicultura, y retiraron los platos con este producto de sus cartas.

#Regulaciones
Francia: analgésicos deberán ser dispensados siempre por un farmacéutico
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PARIS, octubre 16: Una orden de la Agencia Nacional para la Seguridad de los Medicamentos (ANSM) determinó que los AINE (medicamentos antiinflamatorios no esteroideos) y el paracetamol no puedan estar al alcance del paciente en las farmacias, y serán entregados exclusivamente por los profesionales.
#Opinión
Día Nacional de Lucha contra la Obesidad: un grave problema para la salud pública
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BUENOS AIRES, octubre 16: Desde 2017, en la Argentina el 16 de octubre se conmemora esta fecha que busca instalar la problemática en la agenda pública. Para analizar la realidad del país en la materia, la médica nutricionista Virginia Busnelli escribe esta columna de opinión para la agencia Télam.

Hace un tiempo, el reconocido chef argentino Francis Mallmann anunció en sus redes sociales que quitó el salmón de los diez restaurantes que tiene en lugares como la Argentina, Uruguay y Estados Unidos, en el marco de la problemática de la producción intensiva en la zona del Canal Beagle. Desde hace tiempo, se denuncia las condiciones de explotación de los criaderos, y el uso de antibióticos y otros productos farmacéuticos, que llegan a los consumidores a través de su carne. La polémica se instaló en el país luego que un informe asegurara que el 70 por ciento del salmón de origen chileno que se vende en la Ciudad de Buenos Aires tiene rastro de este tipo de medicamentos, que potencia la resistencia y otros problemas. Pero las firmas que manejan estos criaderos defienden su trabajo, y rechazan la campaña contra la salmonicultura (producción intensiva) que además de Mallmann encabezan Narda Lepes y Fernando Trocca. Una firma dedicada a la producción dio explicaciones de su trabajo.

Alejandro Pino, director técnico de la compañía biofarmacéutica argentina Tecnovax en Chile, desmintió la presencia de antibióticos en el alimento que se importa desde ese país. “Hay un mito que se creó acerca del uso de antibióticos en la producción de salmón chileno, y la verdad es que los productos que se exportan no tienen antibióticos. En Chile hay planes de control para producir salmón, a través de los cuales la autoridad (el SERNAPESCA, el similar chileno del SENASA) verifica con equipos e instrumentos las muestras de los peces para comprobar que no tengan antibióticos, y libera lotes libres al mercado. Para salir al exterior, la empresa tiene que obtener la certificación y cumplir el período de carencia, o de retiro, que se emplea también en Argentina. Además, la autoridad obliga a que se hagan análisis para determinar que no haya niveles peligrosos para el consumo”, explicó al portal Infocampo.

Pino confirmó que en el país vecino existen “enfermedades complicadas, tanto virales como bacterianas“, pero resaltó que se controlan con vacunas, al igual que sucede con el resto de los animales. “Muchas vacas son vacunadas contra distintas enfermedades, lo mismo ocurre con el salmón, aunque con distintas formulaciones. Estas vacunas no alteran la carne”, remarcó en relación a la polémica. En efecto, el salmón se produce en un ciclo de agua dulce y de mar, donde el 100 por ciento de los peces son vacunados, y donde muchas veces se aplican selecciones genéticas que ayudan a que los peces se hagan resistentes a las enfermedades.

En ese escenario, Chile importa la mayoría de las vacunas para la especie (sólo cuenta con un laboratorio nacional), tanto de Europa como de Argentina, donde Tecnovax es líder. Sus formulaciones desembarcaron también en Nueva Zelanda desde 2018, un destino que no aplica antibióticos pese a que también registra enfermedades bacterianas. “Nueva Zelanda adoptó la misma política que Noruega: no aplican antibióticos. La diferencia es que Noruega casi no tiene enfermedades virales o bacterianas y no pierde producción. Los neozelandeses eligen la merma”, relató Pino.

El año pasado, un estudio realizado por el Instituto de Tecnología de la Fundación UADE analizó la calidad del salmón en unas 38 pescaderías de Capital Federal. En total, se midieron 100 productos del salmón chileno, la mayoría filetes, y se detectó que el 66 por ciento tiene presencia de antibióticos. El consumo de este pescado explotó hace un tiempo, por dos factores: por un lado, los estudios que avalan su consumo para contrarrestar enfermedades cardiovasculares, disminuir los niveles de colesterol “malo” y normalizar los triglicéridos; y por otro, porque se pusieron “de moda” en los círculos gastronómicos. El estudio, asegura que los salmones “presentan residuos de antibióticos superiores al límite permitido por el CODEX Alimentarius Internacional (Código Alimenticio) y pueden provocar consecuencias negativas en la salud de quienes los ingieran”. “El 66 por ciento de los casos presenta restos de flumequina y, principalmente, clorhidrato de oxitetraciclina, ambos compuestos de los antibióticos utilizados en los criaderos de salmón para contrarrestar las enfermedades que provocan sus muertes”, agregó el trabajo.

En Chile, las denuncias de la ONG por abuso de antibióticos comenzaron el año pasado. En su página web, Oceana-Chile informa que de un reporte propio se desprende “el aumento progresivo y desmedido en el uso de antimicrobianos, alcanzando en 2016 un récord histórico de 660 gramos de antibiótico por tonelada de biomasa producida, lo que implica un aumento del doble de lo utilizado hace 5 años”. “Si bien gracias a la creciente demanda ciudadana para revertir la falta de transparencia de la industria, el reporte incluye por primera vez datos más detallados de 22 de las 25 compañías que poseen centros de cultivo en el mar, constituyendo el 88 por ciento de las empresas, aunque falta desglosar el origen por firma y centro de cultivo de las 63 toneladas restantes de la cifra global de 557 toneladas de antimicrobianos”, remarcó el trabajo difundido por Oceanaa-Chile el año pasado.