Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 26/7/19
Opinión

#Opinión

Día Mundial contra la Hepatitis: oportunidad para concientizar y prevenirla

ADJUNTO
Opinión

BUENOS AIRES, julio 26: Pilar Estevan, licenciada en Ciencias Farmacéuticas de la Universidad Nacional de La Plata, escribe esta columna de opinión donde resalta la necesidad de prevenir estas enfermedades del hígado.

#Opinión
La cobertura universal de salud: del discurso a la realidad
ADJUNTO
BUENOS AIRES, octubre 20: En esta columna de opinión, el titular de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) Jorge Yabkowski ratifica las críticas del sector médico al sistema lanzado por el gobierno, y plantea los principales interrogantes que genera en el sector.
#Opinión
Realidad virtual y el tratamiento del dolor: una alternativa eficaz
ADJUNTO
BUENOS AIRES, febrero 6: Sebastián M. Lapman es médico nefrólogo y responsable del comité de innovación del Sanatorio Modelo de Caseros, y opinó en esta columna publicada por la Agencia Télam sobre el uso de la realidad virtual en la reducción del dolor en personas internadas.

Este 28 de julio se conmemora un nuevo día mundial de la lucha contra la hepatitis, enfermedad que padecen más de 355 millones de personas en todo el mundo, según se desprende del último informe de la Organización Mundial de Salud (OMS). Es aquí que surge una oportunidad para hablar de qué son, cómo se trasmiten y cómo se pueden prevenir estas enfermedades.

La hepatitis es la inflamación del hígado causada por distintos virus, más frecuentemente los virus de hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C. El principal modo de transmisión de la hepatitis A es a través de la ingesta de agua y alimentos contaminados. Para el caso de la hepatitis B y C las principales causas están asociadas al contacto con sangre o fluidos corporales infectados. El modo más frecuente de transmisión del tipo B es por contacto sexual o de la madre al bebé en el parto.

En América Latina y el Caribe se estima que 2,1 millones de personas viven con hepatitis B y 4,1 millones con hepatitis C crónica, de las cuales solo el 14 por ciento están diagnosticadas. En el caso de Argentina, se calcula que hay 332 mil personas con hepatitis C y sólo el 35 por ciento lo sabe.

Desde hace algunos años, el Ministerio de Salud junto con grupos de todo el país llevan adelante distintas actividades y programas vinculados a la detección temprana, a la formación de grupos de apoyo, mesas regionales multisectoriales, cursos de capacitación para pacientes y campañas nacionales de concientización. De esta manera se intentan alcanzar las metas propuestas por los distintos organismos internacionales de salud.

Poner fin a la importante amenaza para la salud pública que suponen las epidemias de hepatitis es factible con las herramientas y métodos disponibles en la actualidad y los que se encuentran en fase de desarrollo.

Existen vacunas tanto para la hepatitis A como para la hepatitis B, no tienen contraindicaciones y son garantizadas por el Estado Nacional a través de su inclusión en el Calendario Nacional de Vacunación, encontrándose disponibles en hospitales y centros de salud de todo el país.

La vacuna contra hepatitis A es aplicada al año de vida. La vacuna contra hepatitis B es obligatoria y gratuita tanto en niños adolescentes y adultos que no la hayan recibido durante el primer año de vida.

Aún no existe una vacuna contra la hepatitis C pero puede prevenirse no compartiendo agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, exigiendo el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerse tatuajes, piercings o implantes, y usando preservativo en todas las relaciones sexuales.

El 28 de julio fue instaurado por la Organización Mundial de la Salud como el día mundial contra las hepatitis virales, en conmemoración del nacimiento del profesor Baruch Samuel Blumberg, Premio Nobel de Medicina en 1976, quien descubrió el virus de la hepatitis B y desarrolló la primera vacuna.

El desafío a corto plazo es traccionar aún más los esfuerzos público-privados para que cada vez sean más las personas que accedan a la prevención mediante la vacunación, a realizarse controles serológicos y puedan llevar adelante tratamientos para controlar la enfermedad.