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VIENDO 19/7/19
Vacunación

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Especialistas instan a los argentinos a vacunarse: “es una responsabilidad social”

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BUENOS AIRES, julio 19: En el marco de una jornada de divulgación realizada en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), distintos expertos hablaron del momento que vive la vacunación a nivel mundial, y la necesidad de sostener la confianza en la vacunación.

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Siguen las críticas y la preocupación por la eliminación de un refuerzo de la vacuna contra la meningitis
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BUENOS AIRES, agoto 27: Especialistas de distintos ámbitos rechazan la medida adoptada por el Ministerio de Salud nacional, ya que consideran que es un “retroceso grave” dejar de vacunar a los niños de 11 años. Las provincias buscarán mantener esa dosis, con recursos propios. El laboratorio productor dice que tienen stock de la vacuna.
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Capital Federal: proponen un nuevo sistema para centralizar la información sobre las vacunas
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CAPITAL FEDERAL, agosto 27: Legisladores porteños presentaron un proyecto para poner en marcha el denominado Registro Unificado de Vacunación Digital (R.U.V.D.), que unificará la información sobre inmunización, desde la dosis disponibles hasta las personas inmunizadas. Así, se podrá hacer un seguimiento personalizado de los pacientes.

En una reciente encuesta global, realizada en 140 países, se midió la confianza de las personas respecto a las vacunas, y la Argentina expresó un nivel de aceptación por encima de la media regional y mundial. Pese a esto, en los últimos años, los especialistas alertan sobre la caída de los porcentajes de inmunización en varios rubros, algo que genera alarma. De la mano de una tendencia mundial, cada vez hay más discursos “anti vacunas”, que terminan generando un efecto negativo respecto de la vacunación. Esta paradoja fue uno de los ejes de una reciente jornada de divulgación científica, realizada en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), donde expertos insistieron en la necesidad que las personas completen su calendario obligatorio, ya que es “una responsabilidad social”. Además, recordaron que el estado nacional debe garantizar la aplicación de las dosis.

La jornada “Todo lo que querías saber sobre la importancia de vacunarse y no te animabas a preguntar” tuvo lugar en el C3 de Capital Federal, y buscó llevar información científica y verificada sobre vacunaicón, en medio de la crisis mundial de confianza. La actividad estuvo organizada por el CONICET, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Asociación Médica Argentina (AMA) y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. “Las vacunas son un derecho que debe ser asegurado por el Estado pero también son una responsabilidad social”, sostuvo Carla Vizzotti, médica, presidenta de la SAVE y ex directora del Programa Nacional de Inmunizaciones.

La especialista recordó que en la Argentina las vacunas son gratuitas y obligatorias desde 1983 gracias a la Ley 22.909. Además, el 4 de enero de este año se promulgó una nueva ley (27.491), a partir de un proyecto presentado por el diputado nacional por Tucumán, Pablo Yedlin. “El objetivo no es vacunar de forma compulsiva a las personas, sino favorecer el acceso de la población a las vacunas. Por eso, la nueva legislación plantea la vacunación como una política de Estado. Esto implica que el Estado nacional es responsable de la provisión de vacunas, que no es lo mismo dejar que cada provincia compre lo que pueda y cuando pueda”, explicó Vizzotti. Entre otras cuestiones, la normativa establece que para realizar trámites como el DNI, pasaporte o licencia de conducir, se pedirá el certificado de vacunación. Sin embargo, la médica señaló que eso no interrumpirá la concreción del trámite, sino que funcionará como una instancia para que la población sepa qué vacunas tiene en el calendario. También, se declaró el 26 de agosto como día del vacunador y la vacunadora. “Las vacunas son un derecho que debe ser asegurado por el Estado pero también son una responsabilidad social. Por eso, hay que seguir hablando de vacunas y explicar que previenen enfermedades, son seguras, costo-efectivas y solidarias. Hay que mejorar la cobertura de vacunación y comunicar mejor”, enfatizó.

Por su parte, Romina Libster, investigadora adjunta del CONICET en la Fundación para la Investigación en Infectología Infantil (INFANT) sostuvo que “las vacunas son víctimas de su propio éxito. Su efectividad hizo que mucha gente no perciba a las enfermedades como un riesgo porque no las ve. Después del agua potable, las vacunas son la medida de salud pública que más logró disminuir la mortalidad en el mundo”. En este punto, se volvió al tema de la confianza de los argentinos en las vacunas. Si bien se estima que el 90 por ciento de la población argentina confía en la vacunación, ¿por qué todavía hay personas que consideran qué es más riesgoso vacunarse que enfermarse?

El mes pasado, la organización benéfica británica The Wellcome Trust, dedicada a la investigación biomédica, difundió los resultados de una gran encuesta global, donde analizó las respuestas de más de 140 mil personas en más de 140 países respecto de su opinión sobre las vacunas. Los datos alarmantes marcan que hay países como Francia donde casi un tercio de los encuestados dicen que no creen en la seguridad ni eficacia de las vacunas. En tanto, en La Argentina, los datos marcan una alta adhesión a la vacunación, un par de puntos por sobre el promedio regional y mundial. Detalles de un trabajo que busca poner en relieve la problemática de la baja en la inmunización.

Para entender mejor los beneficios de las vacunas, Libster puso como ejemplo lo que pasa cuando una persona infectada con sarampión llega a una comunidad que no está vacunada. “A partir de una persona, se pueden producir por lo menos 15 infecciones secundarias. Luego, cada una de esas 15 multiplicará el número, muchas se enfermarán gravemente y morirán. Esto pasaba cuando no existían las vacunas. Pero, además, hay que tener en cuenta que hay personas que no se pueden vacunar, por ser alérgicas o inmunosuprimidas, por ejemplo, y su protección depende del resto. Eso se llama inmunidad colectiva y se necesita que haya un cierto porcentaje de la población que esté vacunado. Para el sarampión, es del 93 por ciento”, indicó.

Además de la influencia de grupos “anti vacunas”, la disminución de la cobertura de vacunación en el país tiene otro “enemigo” de peso: el recorte presupuestario. Este mes, dijo Vizzotti, en informe de la Secretaría de Salud y Desarrollo Social, solicitado por la Cámara de Diputados de la Nación, confirmó lo que varias instituciones venían denunciando: en los últimos años, el Gobierno adquirió menos vacunas que las necesarias para lograr la inmunidad colectiva. Por ejemplo, para la Hepatitis A, en 2016 se adquirieron 880 mil dosis pero, en 2018, sólo fueron 401 mil. En tanto, la vacuna para la Hepatitis B pasó de 715.939 en 2016, a 300 mil en 2018. Y el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio Maiztegui” denunció que tuvo que suspender la producción de vacunas contra la fiebre hemorrágica por falta de presupuesto.