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EnfermedadesRespiratorias

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Alertan sobre la baja cobertura de la vacuna contra la neumonía en adultos mayoresADJUNTO

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BUENOS AIRES, mayo 16: En mayores de 65 años, esta enfermedad es de casi el 40 por ciento. Este universo podría beneficiarse con la vacunación, pero según la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) hay poca cobertura.

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La neumonía afecta cada año a unos 150 mil adultos en la Argentina. En los últimos 50 años, la mortalidad se mantuvo estable, y en mayores de 65 años puede alcanzar el 40 por ciento de los pacientes. Por eso, en 2017 se incorporó la vacuna contra el mal en el Calendario Oficial, que permite prevenir la infección. Este será el tercer año que se lanza la campaña, y por el momento los números no acompañan. Es que las tasas de inmunización “siguen siendo muy bajas”, alertan desde la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), que esta semana comenzó su campaña "Evitemos la neumonía". “Tenemos que lograr que la población se vacune”, sostuvo durante el lanzamiento Carla Vizzotti, médica infectóloga y miembro de la Comisión de Vacunas de la SADI.

La neumonía es una enfermedad respiratoria caracterizada por una infección en los pulmones. Si bien puede ser producida por virus y hongos, generalmente es causada por bacterias, entre las cuales la más común es el neumococo (Streptococcus pneumoniae). Los síntomas más frecuentes son tos (con o sin expectoración), fiebre, escalofríos, dificultad para respirar y frecuencia cardíaca aumentada. “El neumococo es responsable de una importante carga de enfermedad en la población adulta, manifestándose tanto como formas localizadas (neumonía aguda de la comunidad) o como enfermedad invasiva (meningitis, sepsis)”, indicó por su parte Gustavo Lopardo, médico infectólogo y ex presidente de la entidad. La neumonía por neumococo, que también afecta a la población infantil, cuenta con dos vacunas para prevenir su aparición: la vacuna conjugada de 13 serotipos (VCN13) y la vacuna polisacárida de 23 serotipos (VPN23). Desde 2012, Argentina cuenta con la vacuna VCN13 en el calendario nacional gratuito y obligatorio para todos los menores de 2 años. Desde el año 2017 se suma a esta estrategia nacional la vacunación con esquema secuencial, VCN13 y VPN23 para personas con factores de riesgo y mayores de 65 años.

Si bien existen antibióticos para la neumonía por neumococo, la letalidad –que de acuerdo a datos oficiales ronda el 12 por ciento– no ha variado en los últimos 50 años, razón por la cual se hace imprescindible poner en práctica una estrategia preventiva mediante la vacunación. No obstante, las coberturas de vacunación, sobre todo en adultos y adultos mayores, siguen siendo subóptimas. “El esquema secuencial de vacunación contra el neumococo está recomendado para todas aquellas personas entre 18 y 64 años con condiciones crónicas, como enfermedades cardíacas, respiratorias (asma, EPOC), renales, diabetes, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas y personas trasplantadas, tabaquismo, entre otras, presentando la prescripción médica. Mientras que los mayores de 65 años pueden acercarse para vacunarse sin indicación médica. Las vacunas son gratuitas en vacunatorios, hospitales o centros públicos de salud”, recordó Vizzotti. “Cabe destacar la importancia de recibir la vacuna antigripal todos los años, en caso de tener mayor riesgo de presentar compliaciones y muerte. Este virus es una causa relevante de neumonía. La misma puede aplicarse simultáneamente con la vacuna contra el neumococo y está recomendada para todos los mayores de 65 años, embarazadas en cualquier trimestre de la gestación, personal de salud, puérperas hasta diez días luego del parto si no recibieron la vacuna durante el embarazo (sin orden médica) y para las personas entre 2 y 64 años que presenten factores de riesgo (incluyendo personas con obesidad) con prescripción médica”, agregó la especialista.

Para Vizzotti, “la transición de la vacunación del niño a la familia es un gran desafío. Sin dudas, son múltiples las causas por las cuales los adultos con condiciones de riesgo y los adultos mayores de 65 años no acceden a la vacunación. Han desaparecido enfermedades gracias a las vacunas, por lo que las nuevas generaciones no vivieron brotes, ni conocieron las enfermedades. Esto hace que la percepción de riesgo disminuya y no valoren la importancia de vacunarse. Otra barrera relevante es el acceso a la información, conocer la disponibilidad de esta herramienta clave para la prevención es fundamental para poder demandar este derecho. Por este motivo, el desafío de la SADI es difundir la relevancia del tema y estimular en la población la demanda de las vacunas”.

Contrariamente a lo que suele suponerse, las enfermedades respiratorias representan una importante carga para la salud pública, especialmente en países de bajos ingresos, donde son la primera causa de muerte. Entre ellas está la neumonía, que suele ensañarse con personas que padecen comorbilidades y produce un gran quebranto del estado general, lo que explicaría las tasas de mortalidad posteriores al evento mismo. Por esto, Lopardo, expresó que sin dudas hay un cambio de paradigma respecto de la vacunación, ya que antes se pensaba que las vacunas eran para los niños y hoy existen vacunas para todas las etapas de la vida: adolescencia, adultos, embarazadas y adultos mayores. “Debemos instalar este cambio en la comunidad médica y en la sociedad civil. Así como los pediatras saben que hay que vacunar a los chicos, hay especialidades que tienen que estar al tanto de las recomendaciones: los diabetólogos, cardiólogos, neumonólogos y los médicos de cabecera, entre otros. No hay que perder las oportunidades de recomendar a los pacientes que se vacunen”.