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VIENDO 4/4/19
Opinión

#Opinión

Control sobre el uso de opioides: sobre la demanda en Estados Unidos

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Opinión

BUENOS AIRES, abril 4: A propósito de la demanda iniciada contra la oxicodona, Jorge Dureaume, jefe de Cuidados Paliativos y Dolor del Sanatorio Güemes escribe esta columna de opinión en Página/12, donde analiza el impacto del abuso y sus implicancias en el país.

#Opinión
Lo que mejor define el comportamiento ético de los médicos es el profesionalismo
ADJUNTO
BUENOS AIRES, septiembre 18: En el marco del Día de la Ética Médica, Daniel Grassi, profesor de la Facultad de Ciencias Biomédicas y director del departamento de Medicina Interna del hospital Universitario Austral, destaca los aspectos centrales de la actividad de los profesionales.
#SaludenCrisis
Clínicas y sanatorios del país, en “alerta” por los efectos de la crisis
ADJUNTO
BUENOS AIRES, septiembre 17: Las siete cámaras del sector afirman que los prestadores médicos “están al borde del colapso”, y le pidieron al gobierno que intervenga. Afirman que si no reciben ayuda comenzarán los “preventivos de crisis masivos”, que terminarán con el cierre e establecimientos y el despido de personal, además de una caída en la calidad de la atención en el sistema médico.

Por estos días, vemos un aluvión de noticias de alerta en los Estados unidos por la masividad con la que los ciudadanos norteamericanos usan los opioides. Su consumo es indiscriminado y abusivo. Este problema, que no es nuevo en el país del norte, alerta a las autoridades dado el alto número de personas que son adictas a estos fármacos y que fallecen por sobredosis de opioides trazando un paralelismo con drogas duras. Lo cierto es que los opioides son fármacos analgésicos necesarios para el alivio del dolor de millones de pacientes en el mundo y que, utilizados bajo estricta prescripción médica y un cuidadoso control del uso que hacen los pacientes, el riesgo es muy bajo de que puedan generarse adicciones.

Debemos llevar tranquilidad a la población de que en Argentina los controles sobre opioides funcionan y la autoridad sanitaria nacional prevé estrictas normas al respecto. No hay forma de que una persona consiga opioides en la Argentina sin el recetario que provee el Ministerio de Salud y que sólo le es entregado a médicos que habitualmente se dedican a tratar dolor con estos y otros analgésicos.

De hecho, la morfina es considerada un medicamento esencial por la OMS y su consumo en miligramos per cápita es indicador de calidad de vida de un país. Cualquier otra forma de adquirir opioides que no sea a través de los recetarios triplicados de ANMAT es considerado ilícito y debe ser denunciado a las autoridades.

Contamos con seguros para que no haya expendio de opioides sin recetas, lo saben médicos y farmacéuticos dedicados a esta farmacología: el dolor debe ser tratado sin ninguna duda y los opioides son muy útiles para ello.

Con respecto a oxicodona en nuestro país, las fórmulas comerciales con las que contamos tienen un nivel de seguridad adecuado para evitar abuso de las mismas que junto a una adecuada prescripción disminuye el riesgo de abuso y/o adicción cuando es indicada por un especialista.

No obstante, en nuestro país, existen pocos médicos capacitados para prescribir opioides y el 95 por ciento de las personas con enfermedades incurables fallecen con un sufrimiento no aliviado. Dicho de otra manera, los cuidados paliativos sólo están disponibles para un 5 por ciento de todos lo que los necesitan.

Si bien el Estado argentino ha comenzado a producirlos y distribuirlos federalmente para el alivio del dolor en pacientes que padecen patologías complejas como cáncer o enfermedades reumáticas y traumatológicas severas, Argentina tiene una escasa capacidad de generar analgesia debido a la falta de formación masiva de profesionales en cuidados paliativos y tratamiento del dolor.

Es por eso que la actividad que promueve esta semana el Instituto Nacional del Cáncer (INC) a cargo del doctor Nicolás Dawidowicz, para formar profesionales de la atención primaria de la salud en este tipo de medicación, es de tan esperada magnitud e importancia. Es fundamental que el médico esté capacitado para evaluar adecuadamente al paciente y su dolor y elegir la analgesia más adecuada reduciendo de esta manera el riesgo de abuso de drogas y otros.

El plan, que es muy simple, consiste en formar médicos en la prescripción de opioides –morfina y metadona– que tienen la capacidad de aliviar a un 80 por ciento de la población que padece un dolor severo por cáncer de acuerdo a lo que dicta la Organización Mundial para la Salud (OMS) a este respecto.

Será tarea de los profesionales hacer un exhaustivo control de la prescripción que está muy bien lograda desde los recetarios que se utilizan para tal fin y que sólo se consiguen en la ANMAT –sector de la Secretaría de Salud abocado al control de fármacos y alimentos–.