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VIENDO 19/3/19
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Insisten con poner “en la justa medida” el caso de la persona curada de HIVADJUNTO

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BUENOS AIRES, marzo 19: El “paciente de Londres” tiene carga negativa del virus sin necesidad de tomar medicamentos. Es el segundo de su tipo, pero esto está lejos de haber avanzado hacia una cura. “Hicieron un ruido bárbaro por una noticia que hay que poner en su justa medida”, dijo Pedro Cahn, que criticó el rol de los medios en la difusión de la noticia.

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El segundo caso de remoción del virus HIV en un paciente, conocido como “el paciente de Londres”, generó una renovada esperanza por lograr la cura contra el Sida. Pero casi de inmediato, especialistas argentinos y de todo el mundo pidieron cautela, para evitar confundir a la gente En este sentido, Pedro Cahn, uno de los más destacados luchadores contra el Sida, pidió “poner en su justa medida” el avance. Es que si bien el caso es ponderado por la ciencia, son demasiados particulares para pensar en una cura general o masiva. “No podés hacerles trasplantes de médula a 37 millones de personas”, dijo Cahn, titular de la Fundación Huésped, respecto a la posibilidad de usar el mismo tratamiento en otras personas. El especialista alertó sobre la exageración de las repercusiones, y explicó de manera sencilla el impacto de este avance. “No quiero pinchar el globo, o sí: hicieron un ruido bárbaro por una noticia que hay que poner en su justa medida", dijo.

Pedro Cahn se refirió al avance del “paciente de Londres”, el segundo paciente con HIV que logró negativizar el virus sin necesidad de tomar medicamentos. Antes, Timothy Ray Brown, conocido como el paciente de Berlín, era único hombre que lleva doce años sin rastros del virus tras contraer el HIV. “Timothy es un paciente HIV positivo, que tuvo un tratamiento exitoso, al lograr una carga viral indetectable. Pero tuvo la mala suerte de pescarse una leucemia mieloide aguda y se le hizo un trasplante de médula ósea. Resultó que el donante de la médula de Timothy Brown pertenecía a un sector conformado por un 1 por ciento de la población blanca caucásica con una modificación genética en sus células que hace que sean refractarias al virus del HIV: aun entrando en contacto con el virus del Sida, no lo contraen", apunta Cahn.

En tanto, el “paciente de Londres”, es una persona “que tuvo otra enfermedad maligna, un linfoma, al cual le hacen un trasplante y, otra vez, el donante es una de estas personas resistentes al HIV. La diferencia es que lleva 18 meses, no 12 años y no le han hecho las biopsias de ganglio y otros estudios para confirmar que esto sea cierto y continúe así”. Sobre la importancia del nuevo caso, el especialista le dijo a Infobae que es “mucho menor a la que le dieron los diarios”. “Es importante porque, si se confirmara que tenemos la estampilla número dos en el álbum, la teoría indicaría que es posible curar el HIV… Pero en la práctica no va a ocurrir que 37 millones de personas se sometan al trasplante de médula. Me preocupa que quienes más leen estas noticias son las personas infectadas y sus familias, a las que se les genera una expectativa desmedida”, agregó.

Para Cahn, el tratamiento del “paciente de Londres” “no es replicable”. “No podés hacerles trasplantes de médula a 37 millones de personas que viven con el virus. Sólo si un paciente con HIV necesita un trasplante de médula y conseguimos un donante con esta particularidad genética (que apenas posee el uno por ciento de la población mundial), podríamos pegar la estampilla número tres en el álbum”, sostuvo. “Pongamos en contexto: venimos de una enfermedad que en el año 1981 era uniformemente mortal. Las expectativas de vida de un paciente con SIDA eran de ocho a doce meses. El camino era la muerte. En cambio hoy, una persona diagnosticada con HIV puede tener una sobrevida similar a un HIV negativo. ¿Por qué? Porque tenemos medicación muy activa, que si el paciente no se olvida nunca de tomarla, del 1º al 31 de cada mes, de enero a diciembre, en las Fiestas y cuando se va de vacaciones, el virus no va a ser detectado en la sangre”, concluyó el especialista argentino.

El caso del “paciente de Londres”, un hombre que hace 19 meses que no toma medicamentos y no tiene signos del virus HIV en la sangre, fue presentado hace unos días en una publicación de la revista Nature. Este testimonio, el segundo en su tipo, vuelve a poner la posibilidad de una cura definitiva contra el Sida en el horizonte. Ante el entusiasmo inicial, los especialistas argentinos piden cautela sobre los alcances. Si bien admiten que el caso abre la posibilidad a nuevas líneas de investigación, insisten que “los tratamientos antivirales siguen siendo la manera más efectiva de controlar la infección”.