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VIENDO 12/3/19
Opinión

#Opinión

Combatir el hantavirus, en el marco de una política de salud integral

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Opinión

BUENOS AIRES, marzo 12: En esta columna de opinión publicada en el diario Clarín, Norma Caboppi, presidenta del Foro Estratégico para el Desarrollo Nacional, asegura que es importante desarrollar una guía regional para la vigilancia, prevención y control de esta enfermedad.

#AlertaDengue
En medio de una crisis regional, el país se prepara para una temporada compleja de dengue
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BUENOS AIRES, noviembre 19: Las provincias limítrofes con Brasil y Paraguay se preparan para una situación regional compleja, ya que en lo que va del año el continente registró la mayor cantidad de casos de la enfermedad de la historia. Alertan contra la presencia del serotipo más grave del mal, en especial en Misiones.
#Opinión
Concientización sobre el Uso de los Antibióticos: ¡las bacterias se resisten!
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BUENOS AIRES, noviembre 19: En el marco de la Semana Mundial, que se conmemora del 18 al 24 de noviembre, Osvaldo F. Teglia, profesor adjunto de la materia Enfermedades Infecciosas en la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, destacó la importancia de la utilización adecuada de los antibióticos para evitar resistencias.

Los ratones silvestres, principalmente los Colilargos, transmiten a las personas una enfermedad viral, grave y aguda, que produce dos tipos de afecciones: la fiebre hemorrágica viral, que cursa con insuficiencia renal, y el tipo pulmonar, que produce una afección respiratoria muy grave, presente en Chile desde la década de los 90. Fue a partir de 1993, cuando se detectó por primera vez un enfermo por Hantavirus en el sudoeste de Estados Unidos, y varios casos esporádicos se notificaron en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Paraguay y Uruguay.

Los brotes de esta enfermedad producen elevada mortalidad y han causado temor en las comunidades afectadas y gran preocupación de las autoridades nacionales de salud. En vista de esta situación, la Organización Panamericana de la Salud aprobó una resolución en la cual se exhorta a los Estados Miembros a fortalecer los mecanismos de colaboración entre los países, promover la investigación y estimular la educación y comunicación a la comunidad para que en su medio se adopten buenas prácticas de saneamiento, y el desarrollo de una guía regional para la vigilancia, prevención y control de la infección por Hantavirus.

En la historia del hantavirus en nuestro país, cuyos primeros casos diagnosticados fueron en 1991, se han identificado cuatro regiones endémicas: en el Norte en Salta y Jujuy; en el Centro: Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos; en el Noreste: Misiones; y en el Sur, en Neuquén, Río Negro y Chubut.

El modo más frecuente de trasmisión es cuando el ratón infectado elimina el virus a través de la orina, la materia fecal y la saliva, y se transmite al ser humano fundamentalmente a través de la vía respiratoria. También por contacto directo, por mordedura de roedores infectados o por vía interhumana entre personas a través de la respiración.

Recordemos que en el primer gran brote de hantavirus, en El Bolsón en 1996, no se trabajó con la hipótesis de transmisión interpersonal del virus, pero hoy sabemos que las secreciones y otros fluidos humanos deben considerarse potencialmente peligrosos. La enfermedad se manifiesta como un estado gripal con fiebre, dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Luego de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como “enfermedad cardíaca y pulmonar por hantavirus”, que puede llevar a la muerte si la persona no es internada a tiempo en unidades de terapia intensiva que cuenten con asistencia respiratoria mecánica.

La propuesta es difundir estos conocimientos a través de volantes, afiches, spots de televisión y frases radiales, para que las personas eviten conductas de riesgo, como internarse en matorrales o recoger frutos silvestres. Al mismo tiempo avanzar sin caer en la retórica de los discursos, dejar de lado la agitación de las urgencias, e iniciar el camino que nos permita abrir un nuevo horizonte, crear nuevas posibilidades, investigar, programar y organizar, para transformar esta propuesta en un solución concreta. El nivel del conocimiento científico y el desarrollo tecnológico alcanzado y la aplicación de estas dos poderosas fuerzas en beneficio del bien común, es lo que nos va a permitir sacar a millones de personas de la pobreza, la miseria y la ignorancia.

La salud ya no es una utopía, sino un proyecto social que tiene naturalmente una dimensión económica, política y social, antes que médica. Nos enfrentamos hoy al dilema de saber cómo hacer frente a los problemas de supervivencia, y cómo vivir en salud y estado de bienestar. Esto es complejo, dado que se trata de lograr un proyecto de vida nuevo y colectivo y no únicamente de salud individual. Arnold Toynbee, historiador británico, escribió: “El siglo XX se recordará como una época en que la sociedad humana se atrevió a considerar la salud de toda la raza humana como un objetivo práctico”. Es sabido que formular una política de salud es establecer prioridades e involucra la definición del rol del Estado en la salud, asumiendo un rol activo y explícito. De esta manera alcanza el status de cuestión pública, defendiendo deberes y derechos, y teniendo en cuenta la importancia del lugar en que cada ciudadano vive, y especialmente qué nivel de educación se le imparte.