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VIENDO 29/1/19
Vacunación

#Vacunación

En España, un estudio analiza los argumentos usados por los “anti vacunas”ADJUNTO

Vacunación

BUENOS AIRES, enero 29: Una revista recopiló las ideas que difunden estos peligrosos grupos, tanto en redes sociales como en otros medios de comunicación. El objetivo es permitir a los profesionales desactivarlos por parte de los profesionales de la salud.

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A partir del estudio de miles de posteos, tweets y otras intervenciones, especialistas españoles analizaron los argumentos usados por los grupos “anti vacunas”, que proliferan en el mundo y se convirtieron en una verdadera amenaza para la salud pública. La revista Enfermería y Salud acaba de publicar el trabajo que realiza una aproximación a algunos de los argumentos más frecuentes utilizados por estas personas, que aumentaron su influencia en los últimos años. Producto de esto, muchos países experimentan brotes de enfermedades controladas como el sarampión, como ocurre en Estados Unidos y Canadá, escenario de los dos últimos contagios masivos de la enfermedad.

El estudio recientemente publicado lleva la firma de Ignacio Rosell, médico preventivista y profesor en la Universidad de Valladolid, y Azucena Santillán, enfermera en el Hospital de Burgos. El estudio se llevó a cabo con un análisis en las redes sociales Facebook, Twitter y Youtube en octubre de 2017, rastreando informaciones con los términos vacunas y peligrosas mediante análisis de discursos hasta lograr una saturación de información que se alcanzó tras analizar “más de 800 tuits, visualizar 42 videos de Youtube y revisar la información vertida en 12 grupos y 9 fan page de Facebook”. Para los especialistas, las redes sociales pueden no ser representativas de la relevancia real del fenómeno “anti vacunas”, y que la muestra del estudio puede ser limitada y orientativa, “una información en la que apoyarse dentro de un diálogo sosegado y en busca de un elemento esencial para el éxito: la confianza”.

Los argumentos más repetidos en el análisis realizado por Rosell y Santillán versan sobre la seguridad, la efectividad, la importancia y los valores y creencias de las personas en torno a las vacunas. En relación con la seguridad, los argumentos “anti vacunas” tratan de fomentar diversas ideas equivocadas: que las vacunas “no son seguras”; que “causan las enfermedades que dicen curar”; que “producen otras enfermedades”, como el autismo [el clásico argumento Wakefield], y que “tienen efectos secundarios fatales”.

Con respecto a la efectividad, los argumentos más utilizados serían éstos: “No esta demostrado que las vacunas funcionen; las vacunas no siempre funcionan, y hay alternativas mejores”. Agrupados en torno al término importancia, los argumentos más localizados por los autores promulgan otras ideas no respaldadas por la evidencia y el consenso profesional: que las vacunas “previenen enfermedades que ya no existen”, que “es mejor enfermar que vacunarse” y que “no es necesario vacunarse”.

Finalmente, en torno a las creencias personales o sociales, otros argumento concluyen que las vacunas “son una estafa de las farmacéuticas”, que los gobiernos “están aliados con las farmacéuticas”, que la información que se da de las vacunas “no es fiable o es incompleta” y que “las alternativas naturales son mejores”. Como sucede en muchos discursos, los autores destacan que la información vertida en redes sociales, en este caso sobre vacunas, “está generalmente polarizada entre quienes defienden su uso y quienes no lo hacen”, y añaden: “Los usuarios suelen informarse dentro de sus propias comunidades, seleccionando aquellas informaciones que más se alinean con sus opiniones y creencias”.

Como posibles soluciones, añaden: “Es necesario que los profesionales sanitarios seamos capaces de identificar recursos digitales de calidad (páginas web, app, etc.) para poder recomendárselas a los usuarios, y aquellos recursos que contienen información inexacta o incluso falsa para poder actuar o, al menos, para estar alerta sobre la proliferación de desinformación o bulos”. Como posible medida contra la dispersión de ideas “anti vacunas”, el estudio plantea la divulgación profesional: “Puede ser interesante plantear estrategias generación de contenido de calidad al respecto”. Los autores citan como ejemplo blogs de profesionales como los pediatras.