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VIENDO 22/1/19
Automedicación

#Automedicación

Ante los dolores de cabeza, los expertos aconsejan no automedicarse y consultar un profesional

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Automedicación

BUENOS AIRES, enero 22: Cefaleas y migrañas son cada vez más frecuentes, en el país y el planeta. Pero no todas son iguales, por lo cual siempre es necesario consultar a un médico. Recuerdan que no todos los medicamentos son recomendados para tratar estos cuadros.

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Muchas veces subestimado, el dolor de cabeza es una de las patologías donde más se ve la automedicación, un flagelo que según una reciente encuesta practican la mitad de los argentinos (ver sección Esto que Pasa). Existen muchos y muy variados tipos de dolores de cabeza, desde las cefaleas hasta las migrañas, y en algunos casos pueden esconder cuadros más graves. Por eso, los especialistas recomiendan siempre consultar a un médico cuando se sufre de estos malestares por un tiempo, y nunca recurrir a analgésicos u otros medicamentos sin supervisión profesional. Es que como existen muchos orígenes del dolor, hay fármacos para cada uno de ellos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada 20 adultos padece dolor de cabeza todos o casi todos los días, lo que hace que tengan limitaciones significativas en las actividades cotidianas y laborales.

La cefalea, denominación científica del dolor de cabeza, es quizás una de las afecciones más frecuentes del sistema nervioso. Se calcula que más de la mitad de los adultos a nivel global las han padecido en algún momento de la vida. Cuando se habla de cefalea o dolor de cabeza, se hace referencia a su origen cerebral, en relación a donde se origina este síntoma, y se las clasifica en primarias (cuando el dolor es el síntoma principal) y secundarias (cuando éstas dependen de algún otro origen o patología). Hay más de 100 tipos de cefaleas primarias distintas y más de 300 por causas secundarias. Pueden ser un síntoma de diferentes condiciones o una patología en sí misma.

“Entre las cefaleas primarias más comunes se encuentran la migraña y la cefalea tensional”, afirma Silvia Berner, Jefa del servicio de Neurocirugía de la Clínica Santa Isabel. La migraña consiste en una enfermedad neurológica compleja caracterizada por ataques recurrentes de dolor de cabeza muy intenso, ubicado en la mitad de la cabeza (hemicráneo) del lado izquierdo o del derecho, pulsátil (es decir, como un latido), que puede estar acompañado por vómitos, náuseas, mayor sensibilidad a la luz y al sonido. Estos síntomas varían entre los pacientes y en ocasiones entre las distintas crisis de un mismo paciente. Los ataques de migraña pueden durar desde horas hasta dos o tres días. La mayoría de las personas no pueden desenvolverse normalmente durante un ataque, ya que quedan seriamente afectados. Durante las crisis, quienes la padecen se ven limitados para realizar actividades laborales, familiares, académicas y sociales. Se da con mayor frecuencia en las mujeres y personas jóvenes dado que se vincula con una cuestión hormonal y con la toma de anticonceptivos.

Otro tipo de cefalea es la llamada cefalea tensional en cuyo caso la sintomatología se circunscribe a un dolor que se extiende en la frente y a ambos lados de la cabeza, a modo de cinturón. Puede ir acompañado de una situación de pesadez o sensación de fuerte incomodidad. Este tipo de cefalea suele presentarse con mayor frecuencia en hombres y adultos jóvenes que se encuentran en condiciones de estrés, ansiedad o angustia. Las cefaleas secundarias constituyen un grupo mucho más extenso siendo la más frecuente la cefalea por consumo excesivo de fármacos. Esta patología causa deterioro de la calidad de vida y aumenta los costos económicos.

“Al presentarse dolor de cabeza la persona debe recurrir al médico, siempre. Es el profesional de la salud quien debe definir su origen, e indicar los estudios necesarios para descartar que detrás de ese síntoma no se oculte otra patología. Como primera medida el médico debe realizar un interrogatorio completo, indagando acerca de la forma, intensidad, localización y frecuencia con la que se presenta el dolor, si existen antecedentes familiares, si el dolor se presenta en el contexto de una situación cotidiana o no, entre otras cuestiones. A la información obtenida a partir del cuestionario se la complementa con un examen neurológico que permite al médico realizar el diagnóstico adecuado”, así como los estudios neuro-radiológicos que fueran necesarios, sostiene la especialista.

A pesar de la frecuencia del dolor, solo una minoría de los pacientes concurre a la consulta y tiene diagnóstico de parte de un profesional y optan por la automedicación. “Resulta importante destacar que a cada tipo de cefalea le corresponde una medicación especifica ,porque las causas de las mismas son diferentes. En el caso de la migraña, tiene que ver con un dolor de tipo vascular, de ahí que se indiquen farmacos que actúen en contra de ese desencadenante y que el tratamiento sea más complicado que, por ejemplo, el de la cefalea tensional que, dependiendo de las causas que lo originen puede llegar a tratarse con ejercicios de relajación o cambiando los hábitos de vida” advierte Berner.

Es decir que el tratamiento siempre amerita un diagnóstico previo para poder determinar la causa específica que produce la cefalea. “Siempre se debe estar atento al dolor de cabeza, sobre todo si cambia de intensidad, de localización o de duración o si no calma con la medicación habitual ya que puede esconder una patología más grave. La intención no es alarmar sino poner sobre alerta a la población que muchas veces la subestima ya que puede presentarse como el primer síntoma de diferentes patologías tan importantes como de una hemorragia cerebral, meningitis, tumor cerebral, entre otras. Es importante destacar que las cefaleas muchas veces son subestimadas, no solo por los pacientes, sino también por los médicos”, concluyó Berner.