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VIENDO 8/8/18
Automedicación

#Automedicación

Según una encuesta, más de la mitad de los argentinos admite que se automedica

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Automedicación

BUENOS AIRES, agosto 8: Un trabajo encargado por el Ministerio de Salud nacional, el 53 por ciento de los encuestados reconoce que toma medicamentos sin consultar a un médico o farmacéutico. Antigripales, antibióticos y ansiolíticos, los más utilizados.

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LA PLATA, noviembre 14: Es en el marco de un plan anunciado el mes pasado, unos 30 mostradores son parte del plan que aplica la “dosis cero” en ese distrito. El objetivo es llevar la atención a todos los barrios, aprovechando la red asistencial. Se suman a los centros asistenciales que aplican la vacuna. Esta es una iniciativa inédita en la región, que amplía la inmunización por el brote epidémico.

Los últimos estudios sobre automedicación en la Argentina hablan del aumento de esta peligrosa tendencia, que atraviesa la sociedad por igual, no importan franja etaria o social. Pedir o dar consejos sobre medicamentos es una práctica que no distingue de clases sociales, y en algunos casos mata. Pese a que la ley del 2009 obliga a adquirir los tratamientos, incluyo los OTC, bajo supervisión de un farmacéutico, el aumento del mercado negro potencia el consumo irracional de fármacos. Esta semana, se conoció un nuevo sondeo encargado por el Ministerio de Salud de la nación, que alerta que más de la mitad de los consultados admite que toma medicamentos sin consejo de un médico o un profesional de la farmacia. Entre los tratamientos más frecuentes aparecen nombrados los antigripales, pero también antibióticos y ansiolíticos, lo que marca la peligrosidad de esta situación.

Un trabajo realizado por la cartera sanitaria nacional y el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Ciudad de Buenos Aires aseguro que “el 53 por ciento de los argentinos se automedica”. Además, aporta que son “100 mil las internaciones anuales que se derivan por mal uso de los medicamentos”. En tanto que el 13 por ciento de las enfermedades de riñón que conducen a diálisis o trasplante, “se debe al uso crónico de analgésicos, casi siempre en el marco de la automedicación irresponsable”. Para entender cómo funcionan los antibióticos y cuáles son las prevenciones a tener en cuenta, el infectólogo y pediatra Martín Caruso sostuvo que si un paciente no tiene un diagnóstico claro o alta posibilidad de estar cursando una infección de origen bacteriano, no debe indicarse antibióticos.

En esta línea, el especialista mencionó que ante su uso, existe el riesgo de que los gérmenes que colonizan el cuerpo desarrollen resistencia a las drogas comúnmente usadas. En el caso de las patologías banales como el resfrío común, laringitis, faringitis u otros un poco más complicados como la bronquiolitis, mencionó que estas son "mayormente producidas por virus" y en gran medida se tratan con antibióticos. Agregó también que otras enfermedades, como los cuadros de diarrea, en su mayoría de origen viral, es otra causa común de uso incorrecto de antibióticos.

En cuanto a los medicamentos más tomados de manera irresponsable, el estudio habla de antigripales, antibióticos y ansiolíticos. “El 30 por ciento consume antibióticos sin prescripción médica; a su vez, otro 30 por ciento consume por su cuenta antigripales y el 22 por ciento usa tranquilizante bajo la misma metodología”, desarrolla el informe. Asimismo, son 100 mil las internaciones anuales que se derivan por mal uso de los medicamentos. En tanto que el 13 por ciento de las enfermedades de riñón que conducen a diálisis o trasplante, se debe al uso crónico de analgésicos, casi siempre en el marco de la automedicación irresponsable.

En esta línea Caruso mencionó que ante su uso, existe el riesgo de que los gérmenes que colonizan el cuerpo desarrollen resistencia a las drogas comúnmente usadas. "El uso indiscriminado tanto en niños y adultos va a llevar a una mayor resistencia a los antibióticos por gérmenes que normalmente producen patologías como: otitis, faringitis piodermitis u otras", destacó. En el caso de las patologías banales como la rinofaringitis (resfrío común), laringitis, faringitis u otros un poco más complicados como la bronquiolitis, mencionó que estas son "mayormente producidas por virus" y en gran medida se tratan con antibióticos. Agregó también que otras enfermedades, como los cuadros de diarrea que se observan en otoño- invierno, en su mayoría de origen viral, es otra causa común de uso incorrecto de antibióticos.

"Muchos médicos piden cultivos de materia fecal cuando en realidad no estarían indicados para estos tipos de diarrea , estos son informados por los laboratorios con el nombre de una bacteria rescatada (generalmente E.coli) con su antibiograma correspondiente ( es decir, a que es resistente y a que es sensible) y en la práctica el paciente termina recibiendo un antibiótico para un germen bacteriano que forma parte de la flora normal del tubo digestivo del ser humano y que no es el responsable del cuadro que está cursando", sostuvo el especialista.

En tanto, el problema de la automedicación es transgeneracional y afecta tanto a niños como adultos. Adriana Aguirre, jefa de Servicio de Toxicología del hospital de Niños de La Plata, detalló los peligros de no acudir a un profesional de la salud ante el mínimo síntoma de malestar: "En los niños, el principal riesgo es la intoxicación por no respetar la dosis adecuada. Muchas veces, se aplica un antibiótico cuando se trata de una enfermedad viral, por lo que el efecto buscado no se produce y la persona termina con diarrea y su estado empeora". "Un caso recurrente es el de la aspirina. El principal signo de intoxicación con esta droga es que el chico empiece a presentar fiebre, algo que el adulto no espera y genera que se le refuerce la dosis. Otra situación que solemos vivir en el hospital es que se utiliza una dosis de medicación para adultos en niños. Piensan que dándole la mitad de la pastilla están reduciendo la dosis, un error tremendo que puede traer consecuencias enormes", agregó la especialista.