Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 22/5/18
Opinión

#Opinión

Alerta bronquiolitis: la prevención es la clave contra esta enfermedad

Opinión

BUENOS AIRES, mayo 22: En esta columna de opinión publicada por el la agencia de noticias Télam, las especialistas Verónica Aimar y Berecoechea Celeste recomiendan potenciar los cuidados en los bebés contra la enfermedad aguda de causa viral que se presenta con frecuencia en el lactante menor de 1 año.

#Opinión
Abortos seguros: aumenta el misoprostol, aumenta la desigualdad
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 17: En esta columna, la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir advierte que cuando este medicamento se torna “económicamente inaccesible” se empuja a las personas de menores recursos económicos a prácticas de aborto inseguras.
#Opinión
Debates: medicamentos, lo que sube cuando el Estado se baja
ADJUNTO
BUENOS AIRES, junio 24: El becario posdoctoral del CONICET Lautaro Zubeldía asegura que “la producción pública de medicamentos y vacunas juega un rol vital en el acceso a la salud de la población”, y analiza se actualidad, en esta columna de opinión publicada por la agencia TSS de la Universidad Nacional de San Martín.

La bronquiolitis es una enfermedad respiratoria aguda de causa infecciosa que afecta a niños pequeños menores de 2 años. Es una enfermedad común y algunas veces grave. El proceso inflamatorio de la vía aérea inferior (bronquiolos) es responsable de la manifestación clínica de la enfermedad. Los principales agentes causantes de la enfermedad son virales y el virus principal es el sincicial respiratorio (VSR), que aumenta su circulación durante los meses de otoño e invierno, seguido por el virus influenza (que también genera la gripe común), el parainfluenzae y el adenovirus, entre otros.

Por lo general, el niño se contagia de un adulto resfriado. La transmisión del virus se produce por vía aérea mediante diminutas gotitas que se lanzan al aire, a través de estornudos o tos, y luego son inhaladas por el bebé. Otra forma de contagio es el contacto de las manos del bebé con material contaminado por el virus como teléfonos, utensilios de cocina, juguetes, etc.

El contagio puede producirse tanto dentro como fuera de los hogares, en guarderías, jardines de infantes y medios de transporte públicos. Además, es importante tener presente que los virus permanecen varias horas en superficies y hasta 30 minutos en las manos.

Durante los primeros tres días, los niños afectados comienzan a mostrar síntomas iniciales: mucosidad nasal, tos y fiebre; entre el tercer y el quinto día se suma la dificultad para respirar, respiración agitada y silbidos en el pecho.

Pero las manifestaciones que indican gravedad de la enfermedad son la evidencia de dificultad importante para respirar sumado al hundimiento de la piel entre las costillas y/o en el cuello; pausas en la respiración (apneas); coloración azulada de labios, uñas y piel, y dificultad para alimentarse o dormir.

Superada esta etapa, comienza la fase de recuperación que puede llevar hasta 3 semanas -con persistencia de tos con catarro transparente-.

Ante la sospecha de bronquiolitis, siempre se debe consultar al médico que, en relación a la gravedad de los síntomas el niño, indicará tratamiento domiciliario o internación. Con respecto a cuidados generales, es importante mantener una hidratación adecuada, continuar con la lactancia materna y alimentos en pequeñas cantidades. También acostar a los niños en posición semisentada para evitar la acumulación de secreciones.

Según la indicación del médico podrá usarse salbutamol en puff con aerocámara y antitérmicos en caso de fiebre. Los antibióticos, jarabes para la tos, descongestivos y tes caseros están contraindicados.

Para evitar que los bebés y niños sufran esta enfermedad, la clave es la prevención y para ello evitar el contacto de bebes con personas resfriadas o con tos, lavar las manos de los pequeños frecuentemente con agua y jabón, cubrirse la boca al toser o estornudar, mantener los ambientes ventilados y evitar el hacinamiento ni exponer a los niños al humo de cigarrillo, sahumerios, aerosoles, calefacción con braseros. Al mismo tiempo es necesario mantener la higiene de superficies y elementos de uso comunes, tanto en el hogar como en jardines maternales.

Mantener la lactancia materna, contar con el calendario de vacunación completo según edad y vacunar a los niños entre 6 a 24 meses con dos dosis de vacuna antigripal también es clave.