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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 29/3/18
FiebreAmarilla

#FiebreAmarilla

Fiebre amarilla: críticas al plan de contenciónADJUNTO

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BUENOS AIRES, marzo 29: La fundación Soberanía Sanitaria aseguró que existen deficiencias en la campaña preventiva que realiza el país, ante el avance de la enfermedad en Brasil. En tanto, Salud decidió actualizar sus consejos para quienes viajen al país vecino.

#Vacunación
Faltante de vacunas: disconformes con la versión oficial, diputados hicieron otro pedido de informes
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 15: Los legisladores le pidieron nuevamente datos y argumentos a la secretaría de Salud nacional por el faltante de dosis de vacunas que forman parte del Calendario Oficial. El titular de la cartera sanitaria volvió a decir que están garantizada la inmunización.
#AccesoalosMedicamentos
“Desiertos de farmacias”, un drama en zonas rurales de Estados Unidos
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 11: En estados como Ohio, el cierre de mostradores independientes y la falta de farmacéuticos que dispensen medicamentos ponen en jaque el acceso a la salud de miles de pobladores de zonas rurales.

Luego de la confirmación de dos casos fatales, el sistema sanitario argentino está en alerta por la fiebre amarilla, que sigue avanzando en Brasil. Como medida preventiva, el Ministerio de Salud nacional decidió cambiar las recomendaciones para quienes viajan al país vecino, en especial para quienes tienen más de 60 años, target de las dos víctimas nacionales. La situación abrió la puerta a una posible epidemia, lo que genera preocupación en varios sectores. Desde la fundación Soberanía Sanitaria se alertó sobre esta posibilidad, y se criticó la manera en que la cartera sanitaria realizó su plan preventivo. “La campaña que se está haciendo es muy poco agresiva y empezó recién en enero. La fiebre amarilla es una enfermedad muy grave, que puede ser mortal, y la pasividad del Estado es alarmante”, consideró el sanitarista Nicolás Kreplak, responsable de la entidad.

Para Kreplak “el problema es cualitativo: el Estado argentino parte de una concepción individualista del cuidado de la salud. Y eso es un error, porque no se puede dejar librado a la voluntad personal el control de una epidemia”. “Y como el Estado no está realmente involucrado en la campaña, se producen errores gravísimos. Todos los casos de contagio que se dieron hasta ahora en la Argentina son en personas no vacunadas. Y una de las víctimas fatales, el señor de 69 de Cipolletti, había ido al médico a ver si tenía que vacunarse y le dijeron que no. Acá el tema es el desconocimiento”, criticó la entidad, que elaboró un informe al respecto. Brasil confirmó 1.131 casos de fiebre amarilla de los cuales 338 terminaron en muertes entre el 1 de julio de 2017 y el 27 de marzo de este año, según el último balance divulgado hoy por el Ministerio de Salud. Durante el mismo período del año anterior se confirmaron 660 casos de infección por el virus y 210 muertes.

En tanto, ante el nuevo contexto el Ministerio de Salud de la Nación actualizó sus recomendaciones respecto a quienes viajan al país vecino, solicitando que los visitantes a los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul se inmunicen contra la fiebre amarilla. Así, los tres estados del sur de Brasil se suman a los cinco estados para los cuales ya se recomendaba la vacunación. Las autoridades nacionales además sugieren que dada la situación epidemiológica actual, se evite el destino de Ilha Grande. Para quienes presenten alguna contraindicación de recibir la vacuna, se recomienda evitar el viaje a los estados con circulación viral activa. En el caso de las personas mayores de 60 años que viajen a una zona de riesgo y soliciten la vacunación se requiere la presentación de orden médica.

“Por suerte, hasta ahora no hubo casos de contagio de fiebre amarilla por el Aedes aegypti. En nuestro país las campañas contra ese mosquito no fueron en absoluto eficaces, ya que tenemos muchísimos casos de dengue, zika y chicunguña. Por eso este dato es importantísimo. Y hay que aprovechar esta situación. El Aedes está totalmente adaptado a las zonas urbanas y como puede transmitir la fiebre amarilla, podría generarse una epidemia de proporciones impredecibles. Y ése es otro de los aspectos de las políticas de salud pública que están mal resueltos. No alcanza con pasar un spot por la radio hablando de la descacharrización. Se desfinanciaron todos los programas de prevención de la proliferación del Aedes. En las zonas de mayor prevalencia de este mosquito (Salta, Misiones, Corrientes, Tucumán, Formosa, por ejemplo) había trabajando hasta hace dos años más de cinco mil agentes sanitarios, trabajadores expertos en control de plagas, que enseñaban a combatir realmente los mosquitos, porque iban casa por casa y mostraban y explicaban qué y cómo había que hacer. Con sólo una campaña por radio o televisión no alcanza, porque uno puede creer que eliminó todos los lugares donde se crían las larvas y en realidad dejó un montón. Es un trabajo comunitario que hay que hacer a fondo”, insistió Kreplak en contacto con Página/12.

El informe de la Fundación Soberanía Sanitaria concluye recordando que con el fin del verano, se abre un período en el cual disminuye sustancialmente el riesgo de transmisión de la fiebre amarilla y otras enfermedades vectoriales. Y plantea entonces que debe aprovecharse este tiempo para retomar (o iniciar) las acciones de prevención y control de las enfermedades de transmisión vectorial, poniendo el foco en el control del vector y fortaleciendo la vacunación. Kreplak amplió: “Hay que tener en cuenta que no hay ningún tratamiento eficaz contra la fiebre amarilla. Lo que hay es vacunas para evitar contraer la enfermedad o, si ya se enfermó, tratamiento de soporte contra la deshidratación y la fiebre hasta que el cuerpo elimine el virus. En los casos más grave, se produce una falla multiorgánica que puede exigir trasplantes, por ejemplo, tal como ocurrió con el joven de 24 años. NO hay que olvidar que el tratamiento es el mismo de la época de Eduardo Wilde (ver aparte), con mejor tecnología. Por eso no se debe reducir el cuidado de la salud a un problema individual. Debe haber campañas eficaces, que empiecen dos o tres meses antes de que muchos argentinos viajen de vacaciones a Brasil. Y tienen que incluir no sólo la radio o la televisión, sino también agencias de viajes, escuelas, hospitales”.