Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 15/3/18

#

Bajar bonificaciones, la única salida para que el nuevo convenio del PAMI y la inflación no destruya a las farmacias

ADJUNTO

BUENOS AIRES, marzo 15: Con información exclusiva, MIRADA PROFESIONAL reconstruye la nueva oferta realizada por el gobierno a los laboratorios para el contrato de medicamentos. Trae revisiones trimestrales por banda terapéutica al 70 por ciento del IPC. En este contexto, los mostradores necesitan una baja de no menos de 10 puntos de las bonificaciones que pagan para que puedan sostenerlo.

#SaludPrivada
Para el dueño de Swiss Medical, las prepagas deben aumentar otra vez en 2019
ADJUNTO
BUENOS AIRES, octubre 18: Según Claudio Belocopitt, las cuotas de la medicina deberían subir un 10 o 12 por ciento antes del cierre del año, más allá de los aumentos ya formalizados. Afirman que sus costos están dolarizados y quedaron muy lejos de la inflación.
#Regulaciones
Reino Unido: farmacéuticos podrán sustituir antidepresivo sin consultar al médico
ADJUNTO
BUENOS AIRES, octubre 18: Es una medida de emergencia ante la escases de la fluoxetina, que por problemas de producción falta en las farmacias de ese país. Los protocolos permiten que se lo reemplace sin necesidad del consenso del médico tratante.

En reuniones febriles y acaloradas –donde las versiones dicen que no faltaron incluso los insultos –el gobierno nacional y la industria farmacéutica negocian el futuro convenio del PAMI, el más importante del país en materia de medicamentos. De lo que quede plasmado en esas letras se definirá como será buena parte de la venta de tratamientos en el país, por eso lo trascendente del acuerdo. En este punto, la propuesta oficial de rebaja de los precios y otras cuestiones, que fue rechazado por los laboratorios, retrocede unos pasos, y se reformula con el mismo espíritu. Eso se desprende de la última oferta realizada, en la última cumbre que tuvieron las partes. Según las versiones recogidas, se mantiene la idea de rebajan pero se elimina el “precio ponderado, por una revisión trimestral por banda terapéutica que no supere el 70% de los que da el valor de la inflación IPC”. La ecuación que sale del nuevo convenio acorrala más a la farmacia, que deberá afrontar el año con una inflación de costos que no baja, incluso en las estimaciones más optimistas, del 20 por ciento, con precio de los medicamentos que estarán varios puntos por debajo de eso. La única solución a la vista para el sector minorista, para evitar el colapso, es una baja sensible de las bonificaciones, un pedido histórico de los farmacéuticos que hoy recobra fuerza.

Fuentes muy cercanas a la negociación informaron a MIRADA PROFESIONAL de la última oferta realizada por el gobierno para firmar el nuevo acuerdo de medicamentos del PAMI. En estricto off the record, las fuentes aseguran que el gobierno estaría dispuesto a dejar sin efecto el sistema de precio ponderado, y realizar un ajuste trimestral de los valores de los fármacos. Esta modalidad entraría en vigencia en el segundo semestre del año, es decir, a partir de junio, donde se comenzaría a realizar el ajuste a diciembre del 2017, logrando el 5 por ciento de rebaja deseado –y difundido muy pomposamente –por el gobierno. Esta revisión se haría por bandas terapéuticas, a partir de un esquema que deja los tratamientos de mayor consumo para el final. Según este esquema, hasta junio entraría en vigencia el PVP (precio de venta al público) máximo los antiulcerosos, en julio los hipolipemiantes, en agosto los antihipertensivos, en septiembre los fármacos contra el asma y la EPOC, en octubre los antitrombóticos y el diciembre los analgésicos. Es decir, la revisión llega más tarde para los productos de mayor venta, lo que beneficia las expectativas del PAMI.

Este acuerdo sería firmado por todos los laboratorios que se nuclean en las tres cámaras empresariales. Uno de los detalles de la revisión trimestral es que se hará al 70 por ciento del IPC, es decir, de la inflación real. Esto significa que si la suba de los precios es de un 20 por ciento (la meta oficial es del 15, pero nadie cree que se alcance), el aumento en los medicamentos será un porcentaje por trimestre a partir de junio y por trimestre. Esos puntos que se pierden se trasladan inmediatamente a la farmacia, que no forma precio y no tendrá posibilidad de “pasarle la pelota” a nadie. Esto es el cuadro que se genera con este acuerdo: un contexto inflacionario donde se reduce el margen de rentabilidad. PAMI representa buena parte del mercado de fármacos del país, y en algunos mostradores 9 de cada 10 recetas que se dispensan tienen que ver con la obra social de los jubilados, es decir, este convenio es vital para el futuro del sector minorista.

Para la farmacia argentina, el acuerdo será un “salvavidas de plomo en sus costos”, un peso muerto que le será difícil de levantar. Si se piensa que se pagan servicios públicos con 100 por ciento de aumento, con paritarias para empleados con una suba del 15 por ciento (más cláusula gatillo, que lo llevará al 20 mínimo), aumentos en prepagas, colegios, alimentos. A esto se lo enfrenta con una revisión del 14 por ciento máximo, por banda, que hace que recién a fin de año se hayan actualizado todos los valores. Es imposible sostener este cuadro, para lo cual la única salida es una baja sensible de las bonificaciones, esa especie de “peaje” que se paga hace años para atender el PAMI. En la zona metropolitana –Ciudad de Buenos Aires y conurbano bonaerense –los mostradores ponen, sin posibilidad de rechazarlo, 17 por ciento por cada medicamento. En el país esa “coima” es del 14 por ciento. A groso modo, si no bajamos como mínimo más de 10 puntos de esa bonificación, la farmacia no podrá atender “con salud económica y financiera” el nuevo convenio de la obra social. Así de simple. Sin esa baja, muchas farmacias cambiarán su dinero sin rentabilidad aparente en un contexto inflacionario. Ese lugar será ocupado, por las intenciones del gobierno, por las cadeneras y farmashoppings, lo que afectará el sistema sanitario actual Menos acceso y atención, más concentración. Un modelo que cierra con mucha gente afuera.