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VIENDO 3/11/17
LeydeSida

#LeydeSida

Se acaba el tiempo para la aprobación de la ley de Sida y hepatitis

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BUENOS AIRES, noviembre 3: Si antes de fin de año no se logra el tratamiento de la nueva Ley de VIH y Hepatitis se perderá el trabajo de dos años. Esta semana, la sociedad civil se volvió a manifestar en el Congreso.

#Opinión
Desafío mundial: una alimentación sana, para un mundo hambre cero
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Con un nuevo banderazo frente al Congreso, entidades civiles volvieron a reclamar por la nueva ley de sida, que genera nuevos beneficios para los pacientes con HIV, hepatitis virales y otras enfermedades. La normativa lleva dos años trabada, y si no se trata antes de fin de año perderá estado parlamentario. En el marco del Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH –que forman estas entidades de pacientes y científicas –se realizó una asamblea, con micrófono abierto y el despliegue de un gran lazo rojo, para exigir una reunión conjunta de las comisiones de Legislación General y de Presupuesto y Hacienda que permita el inmediato avance del proyecto. También se entregó un petitorio en Mesa de Entradas dirigido a los diputados que presiden esas comisiones: Daniel Lipovetzky y Luciano Laspina.

La denominada Ley de VIH, Hepatitis Virales e ITS se encuentra frenado en la Cámara de Diputados y puede perder estado parlamentario a fin de año. El 13 de junio pasado el proyecto tuvo el aval de la Comisión de Salud de Diputado pero desde entonces se encuentra frenado en su recorrido legislativo. “La Argentina necesita una ley actualizada que incluya cuestiones sociales, laborales y de Derechos Humanos. Desde hace meses presentamos petitorio para la reunión conjunta con la Comisión de Presupuesto y Legislación General y no estamos teniendo respuesta”, señaló José María Di Bello, Secretario de Fundación GEP. “También estamos a la espera de la concreción de una reunión con Jefatura de Gabinete que desde principios de octubre nos vienen postergando. El tiempo se acorta y lo que está en peligro es la salud de numerosas personas que viven con VIH y Hepatitis”.

En la Argentina hay aproximadamente 120 mil personas con VIH y 600 mil con hepatitis C. El 30 por ciento de las personas con VIH desconoce su diagnóstico positivo. En el 90 por ciento de los casos, la vía de transmisión son las relaciones sexuales sin preservativo. Asimismo, es sumamente preocupante el aumento de sífilis, de sífilis congénita y de hepatitis virales, según los últimos informes epidemiológicos publicados por el Ministerio de Salud de la Nación. Informes recientes de la sociedad civil alertan sobre una disminución notoria del presupuesto (del 10 al 1 por ciento) destinado a prevención en los programas de lucha contra el sida y de infecciones de transmisión sexual durante 2016, porque fue gastado, en su totalidad, en la compra de tratamientos.

“Durante más de tres años trabajamos en este proyecto de ley un colectivo de redes, organizaciones de la sociedad civil que trabajan con VIH y hepatitis, científicos y personas que viven con VIH. Necesitamos que los Legisladores nos escuchen, la salud de las personas está en juego”, dijo Lorena Di Giano, Directora Ejecutiva de Fundación GEP. La ley de VIH/SIDA vigente N°23.798 tiene más de 27 años. El nuevo proyecto incorpora una mirada de derechos humanos en la prevención y tratamientos; contempla a los niños, niñas y adolescentes nacidos con VIH; prohíbe la discriminación en el acceso al empleo; y garantiza la conformación de un Observatorio contra el estigma y la discriminación que aún afecta a las personas con VIH y a su entorno. Además, incorpora otras infecciones de transmisión sexual y a las hepatitis virales, que actualmente no cuentan con marco normativo y muchas personas se encuentran en lista de espera para su tratamiento y cura.

La demanda de esta nueva ley no es novedad. A fines del año pasado, cuando una demora administrativa hizo que después de mucho tiempo se hablara de faltantes antirretrovirales, esta ley sufrió su primer cajoneo. Ahora, tras haber llegado al dictamen en la comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación, el proyecto debe aprobarse en las comisiones de Legislación General y Presupuesto y Hacienda. Si no antes de fin del año legislativo el proyecto cae, deberá volver a ser presentado y atravesar todas las instancias desde cero.

Otro punto importante de la reforma es incorporar las hepatitis virales y las enfermedades de transmisión sexual a todo el texto de la norma, declarando de interés nacional los tratamientos para combatirlas, los insumos para su detección y generando estrategias que promuevan la adherencia. Dentro de las hepatitis hay tres variables de virus que se clasifican en A, B y C. Para las dos primeras existen vacunas. Pero la C, al tener alta mutabilidad, no la tiene todavía y resulta una de las principales oportunistas. “La complicación más temida de la hepatitis C es llegar a la cirrosis, tener la necesidad de un trasplante de hígado o generar un carcinoma que es el cáncer primario del hígado. Es una enfermedad que prácticamente no da síntomas hasta que el hígado no está cirrótico, y los síntomas que da son muy poco específicos”, explicó Ezequiel Ridruejo, presidente de la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado.

Las hepatitis virales se consideran una “epidemia silenciosa”, ya que la mayoría de las personas que las tienen desconocen estar infectadas. En Argentina, se calcula que unas 400 mil personas viven con hepatitis C, aunque solo el 15 por ciento lo sabe. “Los tratamientos cambiaron mucho en estos últimos dos años, porque tradicionalmente se trataba con interferón, que es una droga que generaba muchísimos efectos adversos y dependiendo la severidad habían pacientes que no la podían recibir. Hoy los tratamientos libres de interferón están en un 95 por ciento de efectividad”, señaló Ridruejo.