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VIENDO 3/11/17
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#Opinión

La Cobertura Universal de Salud y la tela para cortarADJUNTO

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BUENOS AIRES, noviembre 3: En esta primera entrega, Daniel Godoy, director del Instituto de Estudios en Salud del gremio ATE, analiza la implementación de la CUS, de quienes la defienden y quienes la rechazan.

#MaldeChagas
El país destina 30 millones de dólares a un proyecto para combatir el Chagas
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 19: Se trata de un préstamo del Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA), para ejecutar un plan que busca bajar la mortalidad de este mal, que afecta más de un millón de argentinos, y que potencialmente pone en riesgo a otros siete.
#NuevosTratamientos
Cardiólogos locales festejan que la OMS incluya anticoagulantes en su lista de esenciales
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 16: Desde la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) celebraron que la entidad incluyera los nuevos anticoagulantes orales directos”, denominados NOACs, en la reciente ampliación de su listado de tratamientos esenciales.

El anuncio público de la implementación de la Cobertura Universal de Salud (CUS) por parte del Gobierno nacional, ha disparado una serie de posicionamientos también públicos, de la mayoría de los sectores y actores tradicionalmente vinculados con la Salud en nuestro país. Cuesta caracterizar la iniciativa CUS de otra manera que no sea como un propósito privatizador y desarticulador de la tan preciada salud pública argentina, que tuvo en el primer ministro de Salud de la historia argentina (el gran Don Ramón Carrillo en el primer y parte del segundo gobierno de Juan Perón) a uno de sus artífices; y que tendrá duras implicancias sobre usuarios y trabajadores, y sobre todas las agendas específicas (salud mental, género, atención primaria, medicamentos, etc.)

La defensa de lo público es la defensa de la casa propia, donde se concretan los derechos, donde no te preguntan cuánto valés sino qué necesitás, donde hay una valla para que las políticas públicas no se conviertan en un gran shopping donde las personas pueden comprar sólo si tienen para pagar. Lo público no como está, no como lo han dejado los mariscales del abandono, sin revoques ni insumos ni personal. Abierto todo el día, bien cerca de la gente, con personal bien pago, con procesos que aseguren calidad. La defensa de lo público es la defensa de nuestros sueños como ciudadanos. También es casi unánime la interpretación de que la CUS es el capitulo actual de un proceso de reforma del sistema sanitario iniciado allá en los tiempos de Menem, integral y estructural, diseñado fronteras afuera para toda la región, y que significa la instalación de un gran mercado desregulado de seguros de salud, que incluye en su proyecto de máxima a todos los componentes del sistema argentino (prepagas, obras sociales sindicales y provinciales, PAMI y Sistema Público).

En él, cada individuo cotiza y accede en función de su capacidad de pago (salud para ricos y para pobres) y con una ingeniería que promueve competitividad entre lo público y lo privado, lo que facilita el flujo y traspaso de la masa financiera “sanitaria” (uno de las más voluminosas del continente) a los sectores privados más concentrados.

En un escenario de tan poca controversia interpretativa, es fácil entonces adivinar la lista de “defensores” de la CUS: los voceros del gobierno con Mauricio y Lemus a la cabeza, intelectuales de los organismos de crédito, empresarios-empresarios, sindicalistas-empresarios que cambian gobernabilidad por negocio, gobernadores-empresarios que sucumben a la billetera o al seguidismo, y los ministros de Salud de las provincias que hacen y dicen lo que les ordenan sus gobernadores.

Este conjunto de voces y representaciones constituyen un grupo predecible de defensa de la CUS. Pero... ¿y quiénes se oponen a la CUS? Acá sí que hay mucho y bueno para analizar… como se dice, mucha tela para cortar. Entender el juego, como dicen los nuevos técnicos de fútbol… de eso se trata.