#Azucar: Azúcar y niños: una relación peligrosa
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Farm. Néstor Adrián Caprov

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Hace 4 años

Azúcar y niños: una relación peligrosa

Adjunto #Azucar

Especialistas internacionales buscan concienciar sobre el consumo desmedido de bebidas azucaradas y productos procesados que pone en riesgo la salud de los más pequeños. Explican que muchas veces los padres no se fijan en el detalle de los alimentos que le dan a sus hijos.

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os niños están expuestos a una serie de alimentos, los cuales parecen estar naturalizados, pero que combinados en exceso pueden afectar de forma negativa su salud. Cereales industriales, jugos envasados, galletitas, pizzas, salchichas y sus salsas, son sólo algunos de los ejemplos.

Muchas veces, con la intención de saciar los gustos de los chicos les ofrecemos alimentos procesados sobre los cuales no observamos la cantidad de azúcar agregado que estamos sumando a su dieta. La comunidad científica internacional advierte de los riesgos de esta práctica: no sólo caries y obesidad, sino que vamos camino a la primera generación de jóvenes con una esperanza de vida menor que sus padres por los malos hábitos alimentarios.

“El problema que tenemos en España es una falta de conciencia crítica y falta de costumbre de leer e interpretar los etiquetados de los productos. Asociamos el azúcar al que se toma a cucharadas, pero no nos damos cuenta de que existe otro azúcar peligroso que está escondido y disimulado. Incluso los productos que dicen “sin azúcar añadido” son engañosos porque si vemos su composición comprobamos que no es verdad. Es imposible que un zumo envasado no lleve algún edulcorante. La legislación del etiquetado debería ser más restrictiva para que obligase a las compañías a declarar la cantidad de estos compuestos y su riesgo para la salud”, señala la doctora María Ballesteros, miembro de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), reseñada por el portal El País.

Los especialistas remarcan que las etiquetas, en algunos casos, sólo advierten la presencia de sacarosa, fructosa, dextrosa, pero no la cantidad exacta. Un proyecto interesante es esta cuenta de Instagram https://www.instagram.com/dealerdesucre/ que ayuda a vsiualizar la cantidad de azúcar presente en algunos de los alimentos más populares.

Existe una gran cantidad de estudios que advierten de este mal, como el recientemente publicado por la Asociación Americana de Corazón, donde en su trabajo - titulado ¨Added Sugars and Cardiovascular Disease Risk in Children¨ - recomiendan reducir en niños el consumo de azúcares añadidos -sólidos o líquidos-a menos de 25 gramos al día, lo que equivaldría a 100 calorías o seis cucharitas de azúcar. La investigación, dirigida por Miriam Vos, experta en nutrición y profesora asociada de pediatría en la Escuela Universitaria de Medicina de Emory (Atlanta, Georgia), también recomienda reducir el consumo de bebidas azucaradas a menos de 23 centilitros semanales. Una sola lata ya contiene 33 centilitros.

Estos datos siguen la línea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que en 2015 lanzó una directriz mundial para reducir la ingesta de “azúcares libres” (distintos de los “intrínsecos” y saludables que encontramos de forma natural en frutas y verduras) al 10% y 5% de la ingesta calórica total.

Pese a todas estas alertas, algunos paises no toman ningun tipo de medida ante esta situación y el motivo no es ni más ni menos que económico. ¨Cuando los directivos de estas empresas se han planteado reducir los compuestos nocivos ven que reducen también los ingresos. Les interesa dar al consumidor lo que este pide: más azúcar, más beneficios. El colmo está en los acuerdos entre hospitales y laboratorios que se dejan financiar por cadenas de comida rápida¨, señala Juan Revenga, Biólogo miembro de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN) y profesor de Ciencias de la Salud de la Universidad de San Jorge.

Ante la epidemia de obesidad infantil algunos países como México, Francia o Italia han puesto en marcha impuestos elevados sobre productos edulcorados para reducir su consumo. Reino Unido impondrá esta medida a las bebidas azucaradas dentro de dos años. En España estos impuestos ni están ni se les espera por las presiones de la industria alimentaria: el lobby azucarero es más fuerte que la presión social y el compromiso político para proteger la salud de los niños, concluye el articulo de El Pais. ¿Y por casa como andamos?
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