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VIENDO 15/6/15
BitácoraMédica

#BitácoraMédica

La bioinformática: una herramienta clave para la ciencia actual

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Una nueva combinación de varias disciplinas, llamada bioinformática, permite analizar un gran volumen de información. Científicos argentinos ya la aplican para investigar desde la enfermedad de Alzheimer hasta la genética de plantas.

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Las nuevas capacidades tecnológicas que generan datos biológicos mediante técnicas de alta productividad, como los “secuenciadores de genomas” que revelan la estructura del ADN, pueden exceder a la capacidad de interpretación del discernimiento humano, y para hacer frente a ese desafío nació la bioinformática.

Cristina Marino Buslje, jefa del laboratorio de Bioinformática Estructural del Instituto Leloir (creado en 2010) e integrante de la Asociación Argentina de Bioinformática y Biología Computacional (Buenos Aires), señala que “esta herramienta convierte esa enorme cantidad de datos en información útil, es decir, permite su discernimiento en períodos de tiempo más breves”.

La bioinformática desarrolla y aplica técnicas y recursos computacionales al manejo y análisis de grandes volúmenes de datos biológicos. También, engloba aspectos de adquisición, procesado, almacenamiento, distribución, análisis e interpretación de información biológica. En la práctica, involucra saberes de disciplinas tales como informática, matemática, física, estadística, ciencias de la computación, inteligencia artificial, química, bioquímica y biología, entre otras.

Además, aborda diversos problemas relacionados con la biología y ciencias de la salud. En el campo de la genómica, por ejemplo, aplica algoritmos para comparar genomas, detectar nuevos genes, identificar alteraciones de secuencias y reconocer sitios de regulación genética, entre otras funciones.

Pero no se aplica sólo a genes o moléculas, también es útil para procesar la información que surge a raíz de estudios clínicos en el que participan miles de pacientes en forma voluntaria y en los cuales se pretende relacionar, por ejemplo, la presencia de ciertos marcadores genéticos con patologías tales como el cáncer o la enfermedad de Alzheimer.

El doctor Ariel Chernomoretz, integrante del laboratorio de Bioinformática Estructural (Instituto Leloir), explica que “en este sentido es muy importante contar con herramientas como la bioinformática para procesar esos datos y convertirlos en conocimiento”.

Procesar toda la información científica –afirma Marino Buslje- requiere el empleo de software especializado, que se revisa continuamente y se mejora a la luz de nuevos conocimientos. En la actualidad, los doctores Marino Buslje y Chernomoretz desarrollan diferentes líneas de investigación. Una consiste en el análisis de grandes cantidades de mutaciones en una familia de proteínas denominadas “kinasas”, que son fundamentales en el desarrollo del cáncer. También están desarrollando un sistema computacional que permita visualizar gráficamente e inferir distintas propiedades de las proteínas, como su sitio activo o el tipo de reacción bioquímica que acelera o propicia; procuran identificar marcadores para el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer.