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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 15/6/15
MiradaProfesional

#MiradaProfesional

Mientras que España estrena código ético para la industria, en el país sigue el “autogobierno” corporativo

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BUENOS AIRES, enero 9: Esta semana se pone en marcha un sistema de autocontrol en suelo español, para transparentar las relaciones de los laboratorios con los profesionales de la salud. Se busca evitar actos de corrupción. En tanto, en la Argentina es difícil lograr un control efectivo de las farmacéuticas, que mantienen una posición dominante en el mercado de de medicamentos. Para muestra nada más que un botón: El Negocio del PAMI

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Peligra el acceso a los medicamentos: 28 millones de unidades menos dispensadas durante este año
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BUENOS AIRES, octubre 11: Es el cálculo que hace la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) para los meses que van de este año. Sólo los tratamientos cardiovasculares perdieron un millón de unidades en los últimos 12 meses. El desplome de las ventas va de la mano de la suba de los precios, que el último informe ubica 100 puntos por encima de la inflación en los últimos cuatro años.
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Desafío mundial: una alimentación sana, para un mundo hambre cero
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Con fama mundial de inescrupulosa, la industria farmacéutica es una de las más poderosas del planeta, y se suele afirmar que su política corporativa, que prioriza los negocios a la salud, es el más fiel reflejo de la sociedad capitalista. Ese poder hace que sea muy difícil controlar el accionar de los laboratorios, lo que facilita los manejos discrecionales de muchos laboratorios. Por eso se hace imprescindible que los países se pongan al frente de los controles de la industria, para evitar esos manejos. Así lo entendió España, que acaba de estrenar un código ético impuestos por las propias firmas, para revertir esta mala fama. Lamentablemente en nuestro país la cuestión está lejos de pasar. Las farmacéuticas mantienen una especie de “autogobierno”, se adueñaron del manejo del mercado de medicamentos y salvo honrosas excepciones mantiene una política corporativa más vinculada a lo económico que a lo sanitario. Un triste espejo entre la realidad española y la argentina.

El flamante Código de Buenas Prácticas fue puesto en marcha esta semana en España, y reirá para toda la industria farmacéutica que opera en ese país. Según los medios españoles, el objetivo principal de esta herramienta de control es lograr la transparencia en las relaciones entre los profesionales sanitarios y los laboratorios. En base a la normativa de la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (EFPIA en sus siglas en inglés), este es una especie de “sistema de autorregulación” en materia de promoción de medicamentos de prescripción e interrelación con profesionales y organizaciones sanitarias.

El nuevo Código de la industria farmacéutica en España, además del Código EFPIA (aprobado el pasado mes de junio), recoge en un único texto el Código de Buenas Prácticas de Promoción de Medicamentos y de Interrelación de la Industria Farmacéutica con Profesionales Sanitarios, y el Código de Buenas Prácticas de Interrelación con las Organizaciones de Pacientes, vigentes hasta ahora en España. Como se ve, existe una tradición de control de la industria en ese país, que ya tiene dos formas de control en materia de promoción de fármacos.

Con esta iniciativa, "cuya envergadura y alcance no tiene precedente a nivel español", explica Farmaindustría, la cámara que reúne a los laboratorios el objetivo, remarcaron, es "reforzar y potenciar la confianza" en el sector sanitario y en la colaboración entre la industria farmacéutica y los profesionales sanitarios, al tiempo que se "refuerzan" las garantías de independencia en la interrelación de los laboratorios con profesionales y organizaciones sanitarias.

En este sentido, el nuevo código establece que los laboratorios innovadores tendrán que informar anualmente de las relaciones que mantienen con los profesionales y organizaciones sanitarias que hayan implicado una transferencia de valor (como una remuneración económica), detallando en cada caso concepto y cantidad. “La industria farmacéutica es un sector pionero en transparencia”, ha señalado a Redacción Médica José Zamarriego, director de la Unidad de Supervisión Deontológica de Farmaindustria. “Tiene el sistema de autorregulación más vanguardista e innovador de la industria en España”.

Así, por ejemplo, si un laboratorio patrocina un congreso de una sociedad científica, deberá figurar en el informe anual correspondiente, detallando la cantidad que correspondió a ese patrocinio. Este informe debe figurar en la página web del laboratorio y permanecer disponible durante un periodo no menor de tres años. as áreas en las que será obligatoria la publicación de dicha información comprenden la investigación y desarrollo, las donaciones, la colaboración en reuniones científicas y profesionales (cuotas de inscripción, acuerdos de colaboración y patrocinio, desplazamiento y alojamiento) y la prestación de servicios por parte de organizaciones o profesionales.

El nuevo código español se da en momentos que la industria farmacéutica multinacional enfrenta varios escándalos en materia de sobornos y prácticas poco transparentes. El año pasado, China fue el escenario de la situación más compleja, donde varias multinacionales (Glaxo, Bayer, entre otras) fueron acusadas de pagar sobornos a los médicos locales para recetar sus medicamentos. A partir de esto, la multinacional inglesa decidió dejar de hacer estos pagos a los profesionales, un verdadero cambio de paradigma.

Pero en la Argentina, la industria farmacéutica mantiene una especie de “autogobierno”. Dueña de los principales convenios de entrega de medicamentos (PAMI, por ejemplo), no existe una regulación concreta para su accionar. En cuanto a la relación con los profesionales, existe una zona “gris” donde nadie sabe ni cómo y cuánto se paga por promocionar medicamentos, y cada tanto surgen hechos que ponen en duda la ética del sector.

Esto se da en un contexto de crecimiento de los productores de medicamentos que no se traslada a todo el mercado, como deja ver la crisis de la farmacia independiente. Según datos de la consultora especializada IHS Health, Argentina está segunda entre los países que más crecieron en materia de medicamentos entre junio de 2012 y el mismo mes de 2013. Con un 23 por ciento de expansión. El INDEC coincide con el diagnóstico, y confirmó que en el segundo trimestre de 2013, la suba de la actividad llegó al 20 por ciento.

Con crecimiento sostenido tanto en el mercado local como en las exportaciones, esta expansión posiciona a los laboratorios entre las industrias más rentables del país y entre los principales del planeta. Según los datos de junio de 2013, en los últimos 12 meses el aumento de las ventas del sector posicionó al país en el segundo lugar de los más vendedores, sólo superado por Venezuela.

Esta posición económica le permite a los productores de fármacos asumir una mirada dominante en el mercado, y manejar casi a su antojo las relaciones con otros actores del sector. Entonces, mientras España limita la forma de promocionar sus productos, aquí pueden seguir rompiendo los mecanismos naturales, e incluso fomentar la venta indiscriminada en todos los canales. En el país, esto generó varias denuncias por prácticas ilegales y poco éticas de los productos, como sucedió con la multinacional Bayer por el tema aspirinetas. Si existiera un código como el español, la firma debería hace público la forma de promoción. En el país, lamentablemente, no tienen esa obligación.