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Chikunguña

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Capacitacion internacional para trabajadores sanitarios

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BUENOS AIRES, marzo 6: Infectólogos de República Dominicana, Colombia y El Salvador compartieron su experiencia en el manejo de casos de fiebre chikunguña con médicos clínicos, pediatras y generalistas de todas las provincias.

En el marco de la Jornada de Capacitación sobre Chikunguña. Manejo clínico, formas atípicas y severas - organizada por el Ministerio de Salud de la Nación y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) - infectólogos de República Dominicana, Colombia y El Salvador compartieron con médicos de todo el país su experiencia sobre el manejo clínico de los casos de fiebre chikunguña, una enfermedad de aparición reciente en la Región de las Américas.

"La teleconferencia fue muy específica y estuvo enfocada a los médicos asistenciales, clínicos generalistas y pediatras para brindar herramientas teóricas para el abordaje de chikunguña. Esto va de la mano de las publicaciones que desde el Ministerio hemos elaborado y difundido. Además hoy agregamos la experiencia en la atención de pacientes", expresó Alejandro Krolewiecki, responsable de la Dirección Nacional de Prevención de Enfermedades y Riesgo.

El funcionario explicó que "para todos los países de la región es un evento nuevo y por lo tanto no había experiencia. Los compañeros de Colombia, El Salvador y República Dominicana están viendo en sus países casos graves y una gran demanda a los servicios de salud porque toda la población es susceptible". En ese sentido, Krolewiecki destacó que "es importante estar preparados, informarse, sospechar y notificar a la autoridad correspondiente".

Argentina aún no ha registrado transmisión local de fiebre chikunguña, no obstante, como parte del proceso de preparación para un potencial brote de la enfermedad en el país, el Ministerio de Salud de la Nación, con el apoyo de la OPS, impulsó esta reunión con profesionales clínicos que ya han acumulado experiencia en el manejo de los casos y de las formas atípicas y severas, así como de los casos crónicos, para compartirlas con los equipos de salud del país.

La videoconferencia se realizó desde el Centro Operativo de CiberSalud ubicada en la Ciudad de Buenos Aires con hospitales y referentes de Epidemiología de todas las provincias y disertaron sobre las experiencias de prevención, diagnóstico y tratamiento en sus respectivos países. Participaron la pediatra infectóloga Virgen Gómez Alba, de República Dominicana; la médica infectóloga Doris Salgado García, de Colombia y el médico infectólogo Mario Gamero, de El Salvador.

La fiebre chikunguña surgió en África en los años 50, pero en la Región de las Américas circula desde diciembre de 2013 cuando apareció en la parte francesa de la isla caribeña de Saint Martin. Luego se propagó a otras islas del Caribe y tocó Sudamérica en la Guayana francesa.

Hasta enero del 2015, la epidemia causada por el virus chikunguña afectó a la mayoría de los países de la región, desde Estados Unidos hasta Paraguay, habiendo cursado ya su ciclo epidémico en el Caribe, y con alta circulación en Centroamérica y en Sudamérica en países como Venezuela, Colombia y Brasil. Según la OPS, se han notificado más de un millón de casos y cerca de 170 defunciones. Se espera que durante 2015, la epidemia alcance su mayor trasmisión en países sudamericanos con tasas de ataque, que según reportes en la región pueden ser mayores del 30%, según la OPS/OMS.

La fiebre chikunguña es una enfermedad viral que se transmite por el mosquito Aedes aegypti, el mismo vector del dengue. Entre los síntomas de la enfermedad se destacan fiebre alta (presentación en forma abrupta), dolor de cabeza, malestar, sarpullido en diversas partes del cuerpo, inflamación de las articulaciones y fuertes dolores en manos y pies que la convierten en discapacitante para quien la padece.

Aunque en la mayoría de los casos, las personas afectadas por el virus chikunguña se recuperan al cabo de unos días, pueden presentarse formas graves que ponen en riesgo la vida de las personas, especialmente cuando se trata de los grupos de riesgo: recién nacidos, niños menores de un año, embarazadas, ancianos y personas con alguna enfermedad crónica.

La prevención, en particular en periodos estivales o de altas temperaturas, es imprescindible y fundamental para combatir al mosquito transmisor y evitar las picaduras. Entre las medidas básicas para evitar la reproducción del mosquito transmisor, las autoridades sanitarias aconsejan a la población desmalezar patios y jardines, y dar vuelta –o eliminar si no son utilizados- baldes y otros recipientes rígidos que pueden acumular agua como bebederos de los animales, cacharros, latas y gomas.