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VIENDO 15/6/15
Lic.GabrielaPolischer

#Lic.GabrielaPolischer

Caso Glaxo: Los Unos y los OtrosADJUNTO

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BUENOS AIRES: Un enfoque desde otra perspectiva sobre el "GLAXO GATE" y los estudios de vacunas en Santiago del Estero.

#MaldeChagas
El país destina 30 millones de dólares a un proyecto para combatir el Chagas
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 19: Se trata de un préstamo del Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA), para ejecutar un plan que busca bajar la mortalidad de este mal, que afecta más de un millón de argentinos, y que potencialmente pone en riesgo a otros siete.
#ConvenioPAMI
El PAMI y los laboratorios reanudan su “guerra fría” por deudas del viejo convenio
ADJUNTO
BUENOS AIRES, julio 12: La obra social y la industria farmacéutica negocian en silencio por el reclamo de unos 4.200 millones de pesos que se adeudan del viejo contrato. La disputa apunta además al sistema de fijación de precios.

Desde el siglo XV y el comienzo de los viajes de ultramar los países que pronto se darían cuenta de su poderío descubrieron que con la superioridad no alcanzaba. Es decir, prontamente se dieron cuenta que a los “otros” que habían encontrado, tan “cercanos a la naturaleza” –desde su perspectiva- y obviamente tan diferentes a ellos, también había que conocerlos para engañarlos y dominarlos mejor.

A la creencia de dicha superioridad de una cultura sobre otra se la denomina etnocentrismo y no hay que irse tan lejos para, lamentablemente, vivenciarla. Ustedes y yo –que nos dedicamos a la salud desde distintos espacios, tenemos miles de ejemplos cotidianos desfilando por nuestras mentes. De allí en más, tratar de comprender porqué se ha permitido que un laboratorio como Glaxo experimente con niños pobres de Santiago del Estero hay sólo un paso.

A diario intercambio experiencias con profesionales que cuentan que en los hospitales del conurbano se refieren a los pacientes de talla baja y morochos como carlitos y carlitas y, por relatar sólo un ejemplo más reciente que me tocó presenciar en las rutas del interior me parece ilustrativa esta anécdota según la cual quienes ocupan determinado lugar de sumisión, también lo legitiman.

Ibamos por unos caminos interiores del Impenetrable chaqueño (cuatro profesionales en una camioneta) y nos cruzamos con un poblador, su mujer y su bebé, estaba a punto de largarse a llover más fuerte. Hasta allí los había alcanzado un amigo también en una camioneta, el señor nos pedían que acerquemos a la mujer y a la bebé a su localidad, les faltaba recorrer medio camino y en bicicleta y con la lluvia se les haría difícil y peligroso. Por supuesto que asentimos. Yo, inmediatamente, me corrí en el asiento de atrás haciéndole lugar a la señora para que se siente pero, para mi sorpresa, en cuanto la invitamos a subir amagó con hacerlo en la caja de la camioneta, algo que a mí no se me hubiera ocurrido nunca, tratándose de una mujer y una bebé en un camino de tierra y menos bajo la lluvia.

Sin embargo, con esto tienen que ver las posiciones en las que a veces nos ubicamos “dominados” y “dominantes”, aunque tampoco quiere decir que sean conscientes porque, se han ido forjando con los siglos.

Los hombres necesitamos grupos de pertenencia e identificación de los cuales sentirnos parte. Grupos que se constituyen frente a otros por sus diferencias. Así, esto que aquí explicado resulta tan sencillo (como dos hinchadas de fútbol enfrentadas midiendo su poder y sodomizando a la otra para hacerla sentir inferior) ha dado lugar a que se sucedan los acontecimientos que no dejan de sorprendernos.

Por eso, si alguien no entendía el motivo de una columna como ésta en una página como ésta, aquí tiene una primera respuesta. Woody Allen decía sobre el nazismo que, observando la historia de la humanidad, lo que no podía sorprenderle no era que la figura de Hitler hubiera existido sino, que no se hubiera repetido. Yo, humildemente, no voy a discutir con mi admirado Woody ni a hacer comparaciones pero, hay demasiados experimentos desconocidos, invasiones injustas, guerras infames y muertes inocentes, como para pensar que aquella fue la única e irrepetible peor etapa de la historia. Desde aquí, sólo podemos bregar para que se controle lo controlable y hacer que la vida de algunos valga un poco más.