Edición y Dirección General
Farm. Néstor Caprov

VER STAFF
VIENDO 15/6/15
Actualidad

#Actualidad

Investigaciones argentinas en vacunas: en el buen caminoADJUNTO

Actualidad

BUENOS AIRES: El anuncio del compuesto para frenar el cáncer de pulmón puso a la Argentina en los medios de comunicación del mundo. Los trabajos que podrían repetir el fenómeno. Por Raquel Roberti. Revista Veintitrés, viernes 14 de junio de 2013.

#SeguridadSocial
Médicos bonaerenses piden a IOMA que ponga en marcha nuevo nomenclador
ADJUNTO
LA PLATA, julio 12: Las entidades profesionales denuncian que en abril se acordó con la obra social la puesta en marcha del nuevo sistema, pero todavía no funciona porque falta la firma de organismos oficiales.
#Cannabis
El país desarrolla la primera cepa científica de cannabis medicinal
ADJUNTO
LA PLATA, julio 16: Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata anunciaron el primer cultivo nacional, denominado Cepas Argentinas Terapéuticas (CAT).

El anuncio fue, sin lugar a dudas, de primera magnitud: un equipo de científicos argentinos, en colaboración con investigadores cubanos, descubrió una forma de “frenar” el cáncer de pulmón, enfermedad que más muertes causa entre las de su tipo, con nueve mil casos fatales al año en la Argentina. El descubrimiento, que requirió más de 18 años de trabajo de 90 científicos, llevó al país a la primera plana de medios de comunicación de todo el mundo, un lugar merecido que, a la vista de las investigaciones que se realizan en vacunas, es muy probable que vuelva a ocupar.

La vacunación es el método más exitoso para inmunizar nuestro organismo contra una enfermedad. El procedimiento consiste en administrar, por vía intravenosa u oral, microorganismos o sus derivados para estimular la producción de anticuerpos. De esa forma, cuando el virus o bacteria ingresa al cuerpo, el sistema inmunológico responde atacándolo. Desde 1796, fecha en que se descubrió la primera vacuna en el mundo (ver recuadro), los científicos se volcaron a investigar las enfermedades y la forma de evitarlas. Son las vacunas preventivas.

Pero hay otro tipo de vacunas, las terapéuticas, que en realidad no evitan la enfermedad sino que impiden su evolución. Es el caso de la que actúa contra el cáncer de pulmón, cuya aplicación en las pruebas clínicas triplicó la sobrevida de los afectados y es una de las primeras en su tipo en obtener la aprobación de los organismos de control. En las distintas fases de investigación trabajaron profesionales de las universidades nacionales de Quilmes (UnQui) y de Buenos Aires (UBA), del Conicet, del Hospital Garrahan y del Instituto Oncológico Roffo, junto a grupos de empresas privadas, Insud y Elea, en asociación con el Centro de Inmunología Molecular de La Habana, Cuba.

Contaron con financiación del Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Salud de la Nación. La comercializará el laboratorio Elea bajo el nombre comercial Vaxira y estará a la venta a mediados de julio. Daniel Alonso, director del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad de Quilmes, investigador del Conicet y director científico del consorcio público-privado que investigó, explicó que “el producto reactiva el sistema inmunológico del paciente para que reconozca determinados elementos específicos del tumor y genere anticuerpos que intenten destruir el residuo de células cancerosas, para mantener la enfermedad a raya o reducirla”.

Registrada para cáncer pulmonar avanzado, específicamente el subtipo de células no pequeñas –el 70 por ciento de los casos–, los investigadores no descartan que pueda usarse para otras patologías cancerosas en el futuro. El tratamiento está indicado para aquellos pacientes que ya pasaron por quimio o radioterapia y se encuentran estables, y será cubierto por las obras sociales y prepagas.

“La Argentina ha descubierto la importancia de potenciar su sistema científico-tecnológico y de utilizarlo para el desarrollo del país –señaló Alejandro Ceccatto, secretario de articulación científico tecnológica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva–. Hay un claro apoyo al sector, al conocimiento aplicado a la sociedad o al sector productivo. Sin duda tenemos un largo camino por recorrer, pero lo importante es que tengamos hoy este panorama tan prometedor”.

En ese panorama que señala el funcionario se destacan los proyectos relacionados con vacunas y la posibilidad de elaborarlas en el país, ya que en la actualidad la mayoría se importan, ocasionando no sólo una erogación importante sino una dependencia de laboratorios extranjeros. Entre las investigaciones más importantes se pueden mencionar:

-Hepatitis A. Científicos del Conicet y la UnQui, junto al Centro de Virología animal y el laboratorio Pablo Cassará, trabajan en la obtención de un prototipo de vacuna inactivada.

-Hidatidosis bovina y ovina. Ocasionada por el parásito Echinococcus granulosus, afecta a los animales, pero llega al ser humano en forma de quistes hidatídicos, que contienen la larva del parásito y se alojan sobre todo en hígado y pulmones. La vacuna se aplica en animales. El desarrollo inicial fue de científicos de Australia y Nueva Zelanda, quienes vendieron la licencia a Tecnovax en 2006. Luego de seis años de trabajo en conjunto con la empresa, científicos del Conicet obtuvieron la vacuna Providean Hidatil EG95. En el país se reportan unos 450 casos de hidatidosis al año, lo que convierte a la enfermedad en la principal zoonosis de la Argentina.

-Doble y triple bacteriana. Son vacunas incluidas en el calendario oficial de vacunación que previenen la difteria, el tétanos y la tos convulsa. Lograr la producción en el país evitaría importar las dosis necesarias y, más aún, exportar. Investiga una asociación conformada por la Universidad Nacional de La Plata, el ministerio y la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis). El objetivo es obtener un diseño más efectivo de la vacuna y abrir el camino para una pretensión más ambiciosa: producir a nivel local la vacuna cuádruple para sustituir las importaciones.

-Herpes Papiloma Virus (HPV). Un equipo del Instituto Leloir, del Conicet y del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires, coordinado por Gonzalo Prat Gay, desarrolló una vacuna contra el HPV de menor costo y con idéntica competitividad que la existente, y de producción nacional. La investigación se centró en una nueva forma de generar la inmunización contra el virus. Las vacunas actuales, producidas por dos empresas internacionales, utilizan los componentes de la cubierta externa del virus, con atenuación o inactivación de su efecto patógeno. Los científicos argentinos descubrieron cómo lograr el mismo efecto con una partícula idéntica a la cubierta externa del virus, pero vacía, sin la información genética por lo cual no es infeccioso ni puede replicarse. El desarrollo cursa la etapa preclínica (pruebas de control) y una vez superada será comercializada por Xbio S.A., un microemprendimiento tecnológico dirigido por el mismo Prat Gay junto a sus colaboradores. En la Argentina se estima en 20 por ciento la cantidad de mujeres sexualmente activas que padecen HPV, infección de transmisión sexual considerada antecedente directo de cáncer de cuello de útero, la segunda causa de muerte de mujeres con cáncer. Desde 2011 es obligatoria la aplicación de una vacuna a las niñas de 11 años.

-Mal de los rastrojos. Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA), un problema sanitario grave en la población de trabajadores agrícolas, causado por el “virus Junín” y transmitido por fluidos corporales aerosolizados de roedores infectados. Florencia Linero, becaria del Conicet en el Laboratorio de Virología de Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, obtuvo hace un par de meses el premio L’Oréal UNESCO “For Women in Science”, equivalente a 40.000 dólares, para financiar dos años de investigación en el Departamento de Investigación de Medicina Molecular de la Universidad de Ghent, Bélgica. El objetivo de Linero es desarrollar un nuevo enfoque para la cura y prevención de la enfermedad, utilizando la tecnología de “nanobodies”, pequeños anticuerpos que se estudian en relación al cáncer, enfermedades inflamatorias e infecciosas. Linero estudiará la producción y acción de nanobodies como herramienta terapéutica, con la posterior transferencia tecnológica a la Argentina, donde continuarán los estudios.

-Mal de Chagas. Christian Magni (Instituto Biología Molecular y Celular de Rosario), Ana Rosa Pérez (Instituto de Inmunología, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Rosario) e Iván Marcipar (Laboratorio de Tecnología Inmunológica, Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas, Universidad Nacional del Litoral), investigadores del Conicet, obtuvieron en marzo el premio Sanofi-Conicet, de 800 mil pesos, que les permitirá poner en marcha el prototipo de una vacuna oral contra la enfermedad. El proyecto utilizará el sistema de Lactococcus lactis ya usado con otros patógenos.

-Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Magdalena Gherardi, investigadora del Conicet en el Instituto de Investigaciones Biomédicas y Retrovirus (INBIRS), dirige una investigación básica para evaluar la necesidad de fabricar una vacuna específica para las variantes argentinas del virus (BF). En el país casi la mitad de las infecciones son causadas por variantes derivadas del subtipo BF mientras que la otra mitad son causadas por virus del subtipo B. El trabajo consiste en inmunizar a los ratones con vacunas experimentales para evaluar cómo podrían impactar en la prevención. “Creemos que a futuro convendría desarrollar una vacuna que contenga antígenos para las variantes que circulan en nuestro país”, explicó la científica y aclaró que la investigación constituye un precedente para una futura vacuna contra el VIH. En la Argentina viven alrededor de 130 mil personas infectadas, de las que dos tercios son hombres.

-Melanoma. Cáncer de piel. Está en marcha la fase final de un estudio clínico en 108 pacientes que padecen esta enfermedad. La vacuna fue desarrollada tras 25 años de investigación de un equipo de científicos liderado por José Mordoh y fue financiada por el Conicet, la Fundación Sales y la Fundación Cáncer. Una vez obtenida la aprobación de la Anmat, el Laboratorio Pablo Cassará producirá la vacuna para la Argentina, América latina y Australia. El melanoma es la forma más grave de cáncer de piel y su incidencia está aumentando a una tasa mayor que cualquier otro tipo de cáncer (con excepción del de pulmón en la mujer).

-Síndrome urémico hemolítico (SUH). Es una enfermedad endémica de la Argentina que afecta principalmente a niños menores de cinco años y que es causada por la ingestión de alimentos contaminados con bacterias que producen la toxina Shiga (Stx). Científicos del Instituto de Medicina Experimental (IMEX-Conicet), liderados por Marina Palermo, desarrollaron una proteína que, según los ensayos in vitro, produce altos niveles de anticuerpos capaces de neutralizar la toxina y que podría generar una vacuna. Como no hay un tratamiento específico para el SUH, no se puede controlar su evolución, por eso la importancia de desarrollar una vacuna. La fase experimental está a punto de terminar y ya comenzaron los trámites de la patente correspondiente. El siguiente paso es que otro grupo se interese por desarrollarla comercialmente.

-Gal-1. Es una proteína, Galectina-1, que tiene un papel protagónico en el crecimiento de los tumores y en la formación de metástasis. Su descubrimiento, por parte de un equipo multidisciplinario dirigido por Gabriel Rabinovich, del Instituto de Biología y Medicina Experimental del Conicet, permitió el desarrollo de un anticuerpo monoclonal que la bloquea en un modelo animal. La misma técnica podría utilizarse para frenar el desarrollo de sarcoma de Kaposi, un cáncer de piel muy agresivo, melanoma, cáncer de próstata y mamas. Los resultados de más de 10 años de investigación en Gal-1 y cáncer del laboratorio de Rabinovich permiten orientar la búsqueda y desarrollar nuevos fármacos o mecanismos que bloqueen a la proteína.

La aplicación de vacunas en la prevención de enfermedades infecciosas es uno de los mayores éxitos en la historia de la medicina. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vacunación previene entre 2 y 3 millones de muertes al año en todo el mundo. Apostar al desarrollo de nuevas vacunas de producción local es haber iniciado un buen camino.

Gripe A

Aunque los años de la epidemia de gripe A (H1N1) parecen lejanos y el alerta social que se vivió en 2009/2010 dio lugar a una calma atención, el virus de la enfermedad vuelve al ataque cada invierno, con mayor o menor virulencia. Este año ya se registraron once muertos por esta causa en el país, cuatro en la provincia de Córdoba y siete en la de Buenos Aires.

La campaña de vacunación sigue a pleno y la recomendación es que se vacunen (es gratuito en hospitales y centros de vacunación) las mujeres embarazadas (sin importar el tiempo de gestación), los mayores de 65 años, los trabajadores del ámbito sanitario, las mujeres con bebés menores de 6 meses que no hayan sido vacunadas durante el embarazo y los niños entre 6 y 24 meses inclusive. En tanto las personas de entre 2 y 64 años que sufren enfermedades crónicas –respiratorias, cardíacas, renales, diabetes, inmunodeprimidos, entre otros– también deben inmunizarse, en este caso con receta médica.

En la actualidad, la vacuna contra la gripe se compra a laboratorios que la elaboran en el exterior, pero ya hay científicos argentinos que investigan cómo lograr una versión local. Es el caso de Eduardo Scodeller, bioquímico del Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (Imbecu), quien analiza la posibilidad de avanzar en la producción de una vacuna recombinante (con técnicas de ingeniería genética). En la investigación, que convoca a quince científicos, también participan la Universidad de Quilmes y el Centro de Biología Animal de Buenos Aires. El proyecto está financiado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación y los aportes privados de laboratorios nacionales. Para desarrollar esta vacuna se usan las cepas del virus de la gripe que afectan únicamente al Hemisferio Sur, según la información de la Organización Mundial de la Salud (OMS): dos cepas A (New Caledonia) y una cepa B (Yamanashi). En la actualidad se trabaja en la etapa preclínica.

Cronología

1796 Primera vacuna del mundo. Edward Jenner descubrió la forma de inmunizar contra la viruela usando el virus que afectaba a vacunos o bovinos, menos patógeno que el humano.

1921 El Instituto Pasteur, de Francia, desarrolló la vacuna contra la tuberculosis (BCG), que se aplicó masivamente recién después de la Segunda Guerra Mundial.

1952 Jonas Salk probó la primera vacuna contra la poliomielitis, que dio a conocer en abril de 1955. Consiste en una dosis inyectada de poliovirus inactivados o muertos.

1962 Se autorizó la segunda vacuna contra la polio, en este caso oral, desarrollada por Albert Sabin, quien utilizó poliovirus atenuados.

1981 Vacuna para hepatitis B. Maurice Hilleman y sus colegas del Instituto Merck, desarrollaron un suero con el antígeno HBsAg del virus responsable de esta enfermedad.

2012 Primera vacuna desarrollada en el país. Contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), de menor costo que las existentes. En ensayos preclínicos.

Vacunas en números

-28 vacunas para humanos desarrolladas en el mundo desde 1796.

-11 vacunas se aplican entre los 0 y 15 años obligatoriamente en la Argentina (más las segundas o terceras dosis y refuerzos).

-65,90 era la tasa de mortalidad infantil en la Argentina entre 1950 y 1955, cuando no había tantas vacunas disponibles.

-13,43 fue el índice entre 2005 y 2010.