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VIENDO 19/10/16
Vacunas

#Vacunas

Cruces entre Médicos sin Fronteras y Pfizer por la donación de un millón de vacunas

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Vacunas

MADRID, octubre 19: Son para combatir la neumonía, y fueron ofrecidas por la farmacéutica norteamericana, pero la entidad humanitaria las rechazó. Los motivos: que la firma usa las donaciones para mantener altos los precios. Críticas de los directivos del laboratorio a la decisión.

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Una fuerte controversia se generó entre la ONG humanitaria Médicos sin Fronteras y la farmacéutica Pfizer por la donación de un millón de vacunas para combatir la neumonía. El mayor fabricante de medicamentos del planeta ofreció esa cifra de fármacos para ser aplicados en distintas campañas, pero la entidad decidió rechazarlas, causando sorpresa y enojo en el laboratorio y otros sectores. El argumento de la entidad apunta a que la donación “es insignificante” ante un problema de esta escala, y que este tipo de iniciativas se usan posteriormente “como justificación para mantener los precios altos”.

La neumonía causa la muerte a un millón cuatrocientos mil niños al año, es decir, está detrás del 18 por ciento de todas las muertes de niños menores de 5 años del mundo. En muchos países en desarrollo es una auténtica epidemia que se repite cada año. Ante esta situación, muchos se preguntas por qué rechazar un millón de vacunas gratis.

La principal arma contra el Streptococcus pneumoniae han sido las vacunas y lo seguirán siendo porque, en las últimas décadas, la resistencia de los neumococos a los antibióticos ha ido creciendo cada vez más. El problema fundamental es que la vacuna clásica solo era eficaz en adultos. Por eso se desarrollaron varias vacunas conjugadas (vacunas que mediante la unión covalente con una proteína hace que sean inmunogénicas en menores de 2 años) que tuvieron un éxito importantísimo.

La aplicación masiva de la PCV7 (que cubría siete serotipos - algo así como "versiones" de la bacteria) redujo la incidencia de la neumonía de forma drástica. Pero, paralelamente, descubrieron que los serotipos no incluidos empezaban a creer. Por eso se desarrollaron nuevas vacunas, la más conocida hoy por hoy es la PCV13 (o Prevenar 13, su nombre comercial). Una vacuna que ha conseguido disminuir hasta el 88 por ciento las neumonías infantiles en Estados Unidos y que Médicos sin Fronteras acaba de rechazar.

Eso se preguntaba Sally Beatty, la portavoz de Pfizer en Estados Unidos al conocer la noticia. "Pfizer está comprometida con hacer accesibles las vacunas a cuanta gente sea posible, particularmente a aquellos que necesitan asistencia humanitaria", explico Beatty en The Atlantic. Y por eso mismo "estaba muy en desacuerdo" con la decisión de Médicos sin Fronteras que podría hacer pensar que "estas donaciones no tienen valor".

Jason Cone, director regional de Médicos sin Fronteras, explicaba que, aunque es indudable que esas vacunas podrían ayudar a mucha gente a corto plazo, si vemos la imagen completa causan más problemas que beneficios. Según la organización, no sólo la donación es insignificante ante un problema de esta escala, sino que este tipo de iniciativas se usan posteriormente como justificación para mantener los precios altos e impedir, por tanto, que otras organizaciones y estados puedan adquirirlas.

Es decir, Médicos sin Fronteras rechaza la donación porque el uso de ese millón de vacunas no tendrá un efecto real en el problema en su conjunto y, además, el costo de aceptarlo es "contribuir a legitimar un sistema que impide el acceso real de millones de personas a la vacuna".

Como explicaba Alain Alsahani, experto en vacunas de la entidad, la organización no está contra las donaciones por sistema. Pero en este caso, la donación "no es una solución en ningún sentido de la expresión".

La dosis de Prevenar 13 cuesta en España 76,34 euros, por lo que el tratamiento de inmunización completo con todas sus dosis supera los 300 euros. Según MSF, en Marruecos cada dosis cuesta 63,70 dólares, en Francia 58,40 y en Estados Unidos llega a los 136. Hoy el precio del tratamiento es 68 veces más caro que en 2001, recién salida la PCV7.

Sin embargo, el precio para GAVI, un grupo de organizaciones públicas y privadas que trabaja estrechamente con agencias de la ONU, el precio es de un poco más de 9 dólares. Y, precisamente, esa es una de las demandas de MSF en los últimos años: que dejen a las organizaciones humanitarias unos precios similares a los que ya han aceptado.

Según la representante de Pfizer, "estamos explorando activamente un amplio número de nuevas opciones para permitir un mejor acceso a nuestras vacunas en contextos de crisis humanitaria". Como hemos visto en otras ocasiones, en el debate se mezclan criterios de rentabilidad de la investigación y desarrollo con argumentos puramente comerciales.

Y mientras tanto, las organizaciones humanitarias se encuentran en la tesitura de elegir entre colaborar con las campañas de relaciones públicas de las compañías que no bajan los precios o renunciar a ellas con el impacto negativo en sus pacientes. MSF se ha decidido por la segunda opción.