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VIENDO 24/5/16
Medicamentos

#Medicamentos

Dobles dicursos: denuncian a los laboratorios pero les acaban de prorrogar el control del convenio de PAMI

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Medicamentos

BUENOS AIRES, mayo 24: Legisladores oficialistas anunciaron una denuncia ante Defensa del Consumidor por el manejo de los precios de los medicamentos. Sin embargo, los laboratorios mantienen el control del convenio de PAMI, y negocian su continuidad. Apriete público, fuegos de artificio y un sistema que no se mueve en sus bases. Las retenciones de las farmacias, lejos de la mesa de discusión.

#ProducciónPública
Laboratorios públicos se consolidan como principales proveedores de planes nacionales
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BUENOS AIRES, octubre 21: En la última licitación oficial el LIF de Santa Fe volvió a prevalecer ante productores privados, y proveerá de tratamientos para pacientes oncológicos. Además, sigue la entrega de medicamentos para personas con diabetes. El Laboratorio del Fin del Mundo ya entrega por su parte antirretrovirales.
#NuevosTratamientos
La ANMAT aprueba un nuevo fármaco para tratar la enfermedad intestinal inflamatoria
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BUENOS AIRES, octubre 16: Se trata de la enfermedad de Crohn, una afección del tubo digestivo que forma parte de una serie de patologías que afecta a unos 20 mil argentinos. El uso de este nuevo tratamiento disminuye los síntomas en hasta la mitad de los pacientes.

Con una denuncia ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, el gobierno nacional le declaró la guerra a la industria farmacéutica. O eso parecen reflejar los medios, que se hicieron eco de las críticas del bloque de diputados de Cambiemos a la suba de precios de los medicamentos. La iniciativa, que incluye la difusión de números de los cambios, esconde atrás una disputa por el convenio del PAMI, cuyas negociaciones, casi secretas, siguen abiertas. Porque más allá de la pirotecnia de las denuncias, la convivencia de la actual gestión con los laboratorios sigue siendo estrecha, y como muestra basta nombrar la extensión hasta fin de año del convenio con la obra social nacional. Las quejas de los legisladores se parecen más a un “apriete público” que a un sentimiento real de preocupación por el valor de los tratamientos. En el medio, las farmacias, que sufren las subas generalizadas y deben pagar las retenciones para atender la seguridad social.

Según las denuncias mediáticas de los legisladores de Cambiemos, los laboratorios subieron sus productos por encima del 30 por ciento en lo que va del año. Con la excusa de una situación monopólica y hasta de cartelización, hablaron de una situación “escandalosa”.

“Un promedio ponderado, de los principales productos, superior al 36,5 por ciento con algunos picos donde superan el 50 por ciento, muestra la insensibilidad de esta industria ante las necesidades de los argentinos, en especial de los más pobres”, expresó el interbloque que integran PRO, la UCR y la Coalición Cívica, en un comunicado. La denuncia que presentarán los legisladores habla de “la existencia de una estructura productiva y comercial oligopólica”. “Vamos a intentar demostrar que lo que hay es una concentración de siete u ocho laboratorios que se cartelizan y suben precios, lo que en este contexto es todavía peor”, le dijo al diario La Nación el diputado nacional Nicolás Massot.

La supuesta ofensiva contra la industria farmacéutica por parte del gobierno se da cuando las partes negocian el nuevo convenio del PAMI. Hace unas semanas se extendió el vínculo entre las partes hasta fin de año, demostrando que más allá de todo; la alianza se mantiene, que permite mantener el sistema de la seguridad social tal y como está. “Se parece más a un apriete que otra cosa”, dicen las fuentes del sector consultadas, que recuerdan la disputa se da por el volumen del futuro convenio.

Mientras el gobierno nacional busca bajar el gasto en medicamentos –sacando 160 fármacos de la resolución 337 o limitando las recetas, entre otras medidas –los laboratorios no quieren perder el cuantioso negocio, que se cuenta en millones de pesos. Además, existe una deuda con la industria, que el gobierno hasta el momento no terminó de definir cómo pagará.

Si bien el valor de los medicamentos es un tema de discusión, en especial en un contexto de subas generalizadas (suena extraño que se apunten todos los cañones a un sector que sube un 35 por ciento promedio sus productos, cuando el propio gobierno autoriza incrementos de más del 400 por ciento en las tarifas y se negocian 35% las paritarias), el problema en el mercado de los fármacos parece estar en otro lado. Pero con las negociaciones del PAMI empantanadas, la presión se libera por este costado, muy mediático.

Si el gobierno tendría reales intenciones de limitar a la industria farmacéutica, en primer lugar no habría prorrogado sin mover una coma el actual convenio. Por otro, intentaría desarmar el sistema actual de atención, que favorece ampliamente a los laboratorio, y asfixia a las farmacias. Es que con retenciones del 17 por ciento para atender la obra social de los jubilados, como sucede en el conurbano y en CABA, es difícil mantener un sistema equitativo. “Seguramente las negociaciones por el nuevo convenio PAMI no están saliendo como al gobierno lo hubiera gustado”, sospechan las fuentes del sector consultadas, que consideran las denuncias de los diputados como “caceroleos públicos”.

Si el gobierno tuviera reales intenciones de ir contra el negocio de la industria farmacéutica, y en especial el manejo de los precios, utilizaría los mecanismos que tiene a su alcance, en vez de mandar a sus diputados a realizar una denuncia mediática, que no se sabe la forma que prosperará. Desde la secretaria de Comercio Interior no han mostrado interés en la situación de los tratamientos, ni sancionado a los laboratorios, que según los propios legisladores hicieron maniobras que subieron algunos productos más del 40 por ciento.

Además, si el macrismo quisiera desarmar la concentración de la industria, podría usar algunas herramientas que tiene a manos, como poner en práctica la Ley de Genéricos, o fomentar la producción pública de medicamentos. Pero si en 2007 Mauricio Macri vetó la ley que creaba en la Ciudad de Buenos Aires una planta productora, difícilmente vaya a instrumentar políticas para ese sector. En concreto, las quejas oficiales parecen parte de esta negociación, donde gobierno y laboratorios insisten en hacer su juego sin transformar las inequidades de fondo. Inaugurando una sucesión de cada vez más infatigables dobles discursos.