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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 15/6/15
Columna

#Columna

Opinión: Ellos estaban ahí

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Columna

CAPITAL FEDERAL: Relato de esos tipos que siempre están dando pelea por lo que creen. Apesar de todo. Apesar de lo difícil que es la coyuntura.

#LuchacontraelCancer
Inauguran un centro oncológico en Curuzú Cuatiá para pacientes sin cobertura
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CORRIENTES, noviembre 12: El Centro Oncológico Anna Rocca de Bonatti abrirá sus puertas el próximo vienes, y es una iniciativa solidaria a partir de una donación de 15 millones de dólares por parte de la fundación.
#Sarampión
Alerta sarampión: piden informes sobre el avance de la enfermedad y la disponibilidad de vacunas
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BUENOS AIRES, noviembre 14: Un proyecto en la legislatura porteña reclama que se den detalles de las personas afectadas, y la distribución de los contagios según las comunas. Además, quieren saber si hay dosis suficientes para la vacunación.

Sí ellos estaban. Cuando las papas quemaban estaban ahí. Uno los vio festejar fatigadamente exhaustos después de caminar los pasillos de la Legislatura Porteña por horas, por días, por meses. Los vi tratar de convencer a tipos que no eran para nada fáciles. Razones económicas se jugaban como en casi cualquier cosa. Pero, estaban ahí. Contando los votos de diputados propios, y sobre todo los de la “vereda de enfrente”. Estaban: Margarita, Luis, Roberto estaba Rubén, Liliana y más a la punta casi en un lugar al borde de la mesa estaba Ricardo. Cómo no iba a esta él. La noche anterior me llamó y me dijo: Cómo podemos traer de éste lado a ese diputado que esta descansando en Rosario. ¿Te ocupás? La noche anterior. Sí, la misma noche anterior no sabíamos si al día siguiente podíamos ganar la votación. Estaba muy “fulero” todo. Pero, sin embargo; ellos estaban ahí. Con esa persistencia que tienen los que nunca abandonan la pelea. Estaban ahí los que no les prestan demasiada atención a los individualistas, a los derrotados antes de jugar. No me senté al lado de él. Llegue tarde y ocupé la silla que quedaba. Me había gritado al teléfono: Pará de rosquear! dale no arrancamos sin Burkina Faso. Ja, siempre tiene ese mismo humor. Y llegué a ese reducto de Monserrat. El Pichi me había dado la dirección correcta. Tipo sobrio. Casi en frente de él, de Claudio- El Negro- que estaba feliz. Pero había que ser creativo para asegurar que detrás de esa felicidad no había casi una mueca para acompañar los brindis por el laburo cumplido. Tenía la cara de después de un partido ganado 31 a 21 pero de fútbol. Claro, este tipo es difícil verlo festejar porque su neurosis obsesiva ya le estaba haciendo decir que había que empezar a planear una Ley que regule sanitariamente la cantidad e Farmacias en la Capital Federal. Increíble. Y Ricardo decía que sí. Claro, ahora hay que eliminar las Sociedades Anónimas de la ciudad de Buenos Aires. Explicaba los porqué, las razones sanitarias y abundaba en que ahora hay que ir por más. Pero muchachos, recién terminamos de ganarle a todos los kioscos, al gigante Farmacity. Ahora la exposición a un juicio penal está para cualquiera que no cumpla la Ley. Una Ley Sanitaria de la mismísima Ciudad Capital y del lado de los que priorizaron la salud de la gente. ¿Porqué no festejamos?, hoy por lo menos. Tenés razón, decía Ricardo. El escenario de un Veto del Jefe de Gobierno de la Ciudad hay que analizarlo. Asentía Claudio – El Negro-. El mismo Negro que estuvo los últimos meses llenando de entrevistas, de cafés, de un descomunal trabajo de ingeniería para hablar con todos los partidos políticos de la Argentina a una apretada agenda. Esa agenda debería denunciarlo por abuso deshonesto. No entra nada en ella. Hay que estar en la silla de esos muchachos dirigentes farmacéuticos de la COFA y de la ciudad Capital, que durante una década solo organizó algunos cursitos. Muchos. Algunas fiestitas pero sobre todo, le dio de comer al que hizo desaparecer a la farmacia independiente o reducirla a la nada. El Negro. Claudio. Como todo lo que ocurre en esta vida y trasciende en el tiempo; surge por casualidad. Lo conozco de pura y despojada casualidad. Acaso el universo sea solo eso, caos, casualidad. Que no haya nada causal. No haya nada que amerite que viene por una razón anterior que lo justifique. Me gusta pensar así. Nada, pero nada es causal. Todo es casual. Así lo conozco al Negro Claudio. Y me repetía, agotado, dejándose caer con los codos en la mesa donde estábamos allí, en una fonda de Monserrat: Que bueno estuvo, Néstor. Que bueno ver a los farmacéuticos dirigentes del Colegio de la Provincia de Bs. As, a los de Pilar, a los de Lanús, a los de San Fernando, a los de Lomas de Zamora, a los de La Plata y Berazategui a los de Avellaneda, de Moreno y Esteban Echeverría. A los colegas de la Capital Federal. Los viste. ¿Sacaste alguna foto? Él Tenía ganas de abrazarse con todos. De agradecerles el esfuerzo. El Negro no sabía como poder decirles a los cientos de colegas que estaban ahí. Gracias. Ya estaba bien. Las 3.00 AM y Gustavo el cordobés al lado del tucu Fernando me decía. Que terrible golazo el de hoy. Sí Gustavo, estos muchachos quizá no se den cuenta ahora que fue histórico para la profesión farmacéutica. No, dejalos.¿No los escuchás?. Ya están pensando en la nueva Ley Sanitaria de regulación en todos los barrios de esta ciudad. En la estrategia para ir con todo por una ley que elimine las Sociedades Anónimas. ¿ No los escuchás? Nos reíamos. Solo por unos minutos nos reíamos con todos los que estaban ahí. Con esos dirigentes farmacéuticos que, conjurados, me hacen querer a esta profesión y a pensar que en un día del MILITANTE, en el día del cumpleaños de mi nene de 8 años. Ellos estaban y se prometían estar siempre ahí.

Néstor Caprov