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El avance del dengue y el zika: especialistas apuntan a eliminar el mosquito

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BUENOS AIRES, febrero 15: Afirman que para controlar ambas enfermedades es necesario terminar con el vector trasmisor. “La prioridad es controlar al mosquito”, afirman. Otro grupo de especialistas, por su parte, alertan sobre la posibilidad de daños a la salud por el uso de químicos en la lucha contra el Aedes egipty, y piden prudencia a los gobiernos.

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En la que sexta semana del brote epidémico de dengue, el país lucha a brazo partido contra la propagación de la enfermedad, que junto con el zika y la fiebre de chikungunya es trasmitido por el mosquito Aedes egipty. Más allá de las tareas preventivas –uso de repelente, por ejemplo –los especialistas coinciden que es necesario “declararle la guerra” al insecto, trasmisor de los tres males. Esa debería ser la prioridad de esta batalla, afirman, y esperan que sea la forma más efectiva de controlar el brote. Otro grupo, menos entusiasta, alerta sobre el uso de algunos pesticidas para esta tarea.

“La prioridad es controlar al mosquito”, afirma Juan Claus, investigador del Laboratorio de Virología de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). El especialista manifestó que pese a la investigación en vacunas que hay contra el zika, más la desarrollada contra el dengue, uno d elos aspectos más importantes es la lucha contra el vector de las tres enfermedades, lo cual significa una complicación desde el punto de vista epidemiológico, pero también una simplificación del problema a abordar: “Controlando al mismo mosquito, uno puede controlar la transmisión. En este momento, hay que enfocar la atención en este aspecto”, señaló al portal Argentina Investiga.

Según recordó, el dengue puede producir una serie de cuadros clínicos que van desde lo asintomático, es decir, una infección en una persona que no tiene síntomas, lo que ocurre en cerca del 50 por ciento de los casos de infectados por primera vez. “También hay un dengue clásico, con un cuadro clínico bastante leve: fiebre, dolores musculares o articulares, e incluso puede haber algún tipo de erupción. También está la forma grave de dengue, que afecta a un porcentaje mucho más bajo de individuos y que se presenta generalmente en aquellas personas que se infectan por segunda vez con el virus y con un serotipo viral diferente al que los infectó la primera vez. Por ejemplo, si uno se infectó con un virus dengue del Tipo 1 y luego con uno de Tipo 2, 3 o 4, aumenta en forma significativa la probabilidad de enfermarse con un dengue hemorrágico”, describió Claus.

Al mismo tiempo, expresó que, en principio, el virus sólo se transmite por el mosquito, aunque hay reportes muy aislados de transmisión de madre a hijo: “El combate contra el dengue tiene que focalizarse en la lucha contra el vector. En nuestra zona, contra el Aedes aegypti, pero en otras regiones hay otros mosquitos, como el Aedes albopictus”, diferenció.

A pesar de no estar confirmada la relación de la microcefalia y el virus del zika, aconsejó a las embarazadas tomar los recaudos necesarios para no exponerse al vector infectado con zika, como por ejemplo, no viajar a los lugares donde se detectaron focos, pero además no ofrecer las condiciones para que el mosquito Aedes aegypti se reproduzca. “Tanto desde el ámbito público como desde el de los ciudadanos hay que hacer todos los esfuerzos posibles para minimizar esa probabilidad. Implica eliminar todos los recipientes que puedan servir como criadero de mosquitos: pequeños cacharros, tapitas de gaseosas, recipientes de desagües de aires acondicionados, cubiertas y todo lo que pueda acumular agua”, finalizó el especialista.

En tanto, otro grupo de especialistas alertó sobre el empleo de sustancias dañinas para la salud para tratar de eliminar el mosquito. La utilización de químicos “no debe ser el eje de la estrategia utilizada por los estados contra el dengue, la chikungunya y el zika”, advirtieron profesionales de la salud brasileños y argentinos, quienes aseguraron que el foco debe estar en la adopción de métodos mecánicos de limpieza y en el saneamiento ambiental.

“El incremento de la microcefalia en el norte del país tiene una vinculación clara con la epidemia del zika, nosotros no cuestionamos esto, sino que criticamos la estrategia que se está utilizando en nuestro país y que ahora pretende usarse en el resto de América que pone el foco en el uso de químicos para matar el mosquito adulto”, indicó Gastón Wagner, presidente de Asociación Brasileña de Salud Colectiva (ABRASCO).

En noviembre de 2015 la cartera sanitaria brasileña decretó el estado de emergencia de salud pública a nivel nacional por el virus zika y el 20 de enero de 2016 se informaron casi 4000 casos posibles de microcefalia y se registraron 49 muertes de bebés por esta malformación.

Hace una semana, ABRASCO emitió un documento en donde los integrantes del colectivo parten de una premisa: “El crecimiento exponencial de la epidemia de dengue (en el año 2015, el Ministerio de Salud registró 1,649,008 casos probables del virus en el país y un aumento del 82,5 por ciento de las muertes en el año anterior) demuestra que la estrategia nacional de control del Aedes aegypti (mosquito transmisor) ha fracasado”.

Por su parte, la organización argentina Médicos de Pueblos Fumigados, emitió recientemente un comunicado en el que vinculó la proliferación de los casos de microcefalias en bebés a la utilización del piriproxifeno en el agua más allá del virus del zika.

“Existe una gran cantidad de zonas que tienen zika y no han presentado casos de microcefalia lo que nos hace pensar que estas malformaciones se deben vincular a otra cosa y casualmente en esta zona desde 2014 se echaba piriproxifeno en el agua potable”, sostuvo Medardo Ávila Vázquez, referente de la asociación.

El informe argentino afirmó que “fumigar masivamente con aviones como se está evaluando por parte de los gobiernos del Mercosur es criminal, inútil y una maniobra política para simular que se toman medidas”. Y concluyó: “La base del avance de la enfermedad se encuentra en la inequidad y la pobreza y la mejor defensa pasa por acciones basadas en la comunidad”.