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VIENDO 10/2/16
Producciónpública

#Producciónpública

Alerta dengue: laboratorio formoseño produce medicamentos y productos para combatir la enfermedad

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Producciónpública

BUENOS AIRES, febrero 10 El Laboratorio de Especialidades Médicas de la Provincia de Formosa (LAFORMED) trabaja en la producción de repelentes, larvicidas y fármacos para tratar el mal, que son distribuidos en el sistema público de manera gratuita. En tanto, el Instituto Nacional de Medicina Tropical trabaja en la evaluación posibles vacunas contra la enfermedad.

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En Formosa se fabrican repelentes, larvicidas y medicamentos que luego son utilizados en la demanda de atención de pacientes y se entregan de forma totalmente gratuita en toda la provincia. “Asimismo, desde el laboratorio Laformed y con gran producción se proveen a la comunidad de tres componentes preventivos y terapéuticos en la campaña librada contra el mosquito transmisor del Dengue, Chikungunya y Zika. En la actualidad produce larvicidas para evitar al mosquito Aedes aegypti; repelentes como tratamiento preventivo y terapéutico; así como Paracetamol, medicamento que se receta en los casos sospechosos de dengue”, explicaron desde la cartera sanitaria local.

El trabajo realizado por profesionales formoseños en este laboratorio que tiene sus instalaciones en el Parque Industrial de esta ciudad, fue catalogado como uno de los ‘puntos clave’ en la campaña contra del dengue, chikungunya y zika, dos últimas que no se han registrado casos en la provincia.

Esto se deduce de la fabricación, embazado y distribución al sistema público provincial de repelentes en presentaciones spray y crema, larvicidas ‘Bacivec’, los que llegan posteriormente a las familias formoseñas mediante las visitas casa por casa que realizan trabajadores y promotores sociales.

El larvicida biológico Bacivec tiene dos presentaciones: goteros de 50 ml con pequeñas dosis para la Campaña contra el Dengue y un uso intradomiciliario; y bidones de 5 Litros para uso profesional en tratamientos extra domiciliarios.

La acción del larvicida deviene de su propiedad tóxica para larvas de Aedes Aegypi, mosquito vector del dengue. Es un producto específico y, por lo tanto, no daña otras formas de vida como insectos (mariposas, abejas etc), pájaros, peces, plantas; especialmente, no es tóxico para mamíferos ni humanos. Es totalmente inocuo.

En cuanto al repelente de insectos de uso personal, se producen en frascos atomizadores de 60ml, los cuales son utilizados con fines sociales y se reparten de manera individual en las recorridas casa por casa que se completan todas las semanas por agentes de la salud.

El repelente es una loción acuosa que tiene su mayor parte una solución alcohólica al 70 por ciento, es decir, es una solución desinfectante y, por otro lado, unos humectantes utilizados para cosmética y de grado alimentario que permiten proteger la piel. Se le ha colocado un aroma no tan perfumado como el aroma cítrico de té verde y flores de azahar que se usa mucho lo que es ambiente.

El protocolo de elaboración siempre se basa sobre las buenas prácticas de manufactura de lo que es uso de cosméticos y por otro lado el control de calidad se hace por normas que son de uso a nivel nacional e internacional, es un protocolo que ya está estandarizado.

El repelente en loción, si bien es muy efectivo para repeler, tiene una toxicidad baja y no contamina el medio ambiente, según la OMS, solo está indicado para personas adultas de todas las edades y niños mayores de dos años. Para niños menores de dos años y las personas con alguna sensibilidad especial en su piel tenemos disponibles el repelente en crema a base de un aceite esencial natural que es la citronella.

El repelente de Insectos contiene DEET (N, N-dietil-m-toluamida), un ingrediente que repele plagas como mosquitos y ácaros. Se ha probado en varios insectos que pican, demostrando que es muy eficaz. Mientras más DEET tenga un repelente, más tiempo dura su protección contra las picaduras de mosquitos.

En el caso de los repelentes de manera programada y periódica se analiza tras verificaciones científicas la eficiencia de los repelentes, a través de mediciones de resistencia al insecticida en mosquitos. Mientras que el Paracetamol se produce en comprimidos con presentación en tabletas de 10 unidades, cuyo destino final es el uso mediante prescripción médica en los hospitales y centros de salud de toda la provincia.

Tareas conjuntas

En tanto, el área de investigación científica tiene en el Instituto Nacional de Medicina Tropical un instrumento para evaluar posibles vacunas comerciales, las poblaciones en las que el uso sea efectivo y estrategias alternativas de control del mosquito. “Participamos de una mesa de coordinación todos los actores con una opinión quizá un poco más experta en algunos aspectos y menos experta en otros, desde el punto de vista de la salud pública”, dijo Daniel Salomón, director del INMET, en el que se articulan el ministerio de Salud y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.

Salomón contó que, “sabiendo que periódicamente se puede estar frente a un brote de dengue”, los investigadores del INMET venían trabajando en “la evaluación de costo efectividad de la vacuna según las regiones argentinas; en vacunas posibles comerciales; en estudios que se van a hacer de seroprevalencia para ver si se puede o no poner esas vacunas y a qué población y lugares del país; estrategias alternativas de control de mosquito y de diagnóstico“.

“Como Instituto de Medicina Tropical intencionalmente localizado en Puerto Iguazú área de escudo epidemiológico, nuestro mandato y misión es hacer investigación, pero en situación de brote, se suma la de “asesoría y rectoría“, contó.

Salomón apeló a la idea del pedagogo brasileño Paulo Freire de que “al compartir saberes, lo que uno está identificando son las ignorancias propias, no solamente los conocimientos del otro”.

El conocimiento local permite saber “que hubo granizo muy fuerte, se rompieron tapas de tanques y tiene que trabajar sobre eso”, lo cual es muy diferente a tener que trabajar en situación de “Buenos Aires un fin de semana largo cuando quedan en comercios bidones de aire acondicionado con agua sin moverse”, planteó.

El tema de la localidad “no es menor en el caso del dengue, salvo con las botellas de plástico cortadas para tomar fernet con coca, que ya es un tema de todo el país” afirmó Salomón con mirada de epidemiólogo.

“Después de un sábado, puede haber un montón de esos criaderos excepcionales en esas botellas cortadas que quedaron al aire y se llenan con la lluvia y no se mueven”, advirtió el especialista en Leishmaniasis y enfermedades transmitidas por mosquitos.

El área de comunicación del Inmet ayuda a elaborar los mensajes dirigidos a la población de “un área de frontera en la que se necesita un discurso que sea único por parte del Estado; consensuado sea municipal, provincial o nacional, y absolutamente legitimado”, definió.

“Un riesgo que corremos muchas veces sobre todo en áreas de fronteras (como lo es la triple frontera argentino-paraguayo-brasileña de Puerto Iguazú) es el riesgo de la desvalorización”, criticó.

Salomón considera que el “discurso debe ser legítimo y, muchas veces es lamentable que solamente algunas áreas del Estado tengan un discurso legítimo, por ejemplo el área de la ciencia, que mantiene un discurso bastante respetado”.

“A veces es sorprendente que uno tenga que salir a decir ‘el hospital está atendiendo bien’”, reivindicó respecto al Hospital Marta Schwarz, de referencia para una población de 80 mil habitantes de Iguazú.

Así como “de pronto decir que la vacuna que está vendiendo la farmacia de tal otro país no sirve, no es ninguna de las correctas, no es la comercial, y la comercial necesita doce meses para dar cobertura”.

“Creo que una mesa de coordinación ayuda a legitimar a todos los actores y a tener una acción conjunta, teniendo en cuenta de que un instituto de ciencia no genera noticia: genera información”, opinó.

Además de seguir investigando, el rol del Inmet en brote epidémico es “investigar en forma específica algunas cosas como el kit de diagnóstico, o un flujograma para que los pacientes sean evaluados en forma rigurosa-, y por otro lado, la función de asesoría para poder estar juntos con los que están realmente en terreno”, precisó.

“Tiene que entenderse que no es que decimos ‘esto es culpa del vecino exclusivamente y nosotros no vamos a hacer nada”, dijo respecto a la mesa de gestión compuesta además del INMET y el Hospital por el ministerio de Salud Pública de Misiones, Defensa Civil municipal y el Programa Nacional de Control de Vectores

“Todo el sistema se movió: el laboratorio de febriles; se está haciendo el diagnóstico; se está ayudando a eliminar criaderos y tratando de ayudar con el descacharrado; se buscan materiales nuevos como forma de tapar los tanques; y nosotros hacemos algunas investigaciones específicas”, balanceó. Y sugirió: “En vez de hacer un día especial para sacar la basura y descacharrar, tomemos diez minutos por semana para fijarnos que no haya criaderos, como nos pasa a los que estamos obsesionados, que cuando nos invita un amigo a un asado, le proponemos ir a buscar posibles criaderos de mosquito a la azotea: es una actitud que vamos a tener que tomar en la región subtropical”.