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VIENDO 9/9/15
SaludPública

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El Instituto Malbrán desmintió faltante del antídoto para el veneno de víboras en el país

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BUENOS AIRES, septiembre 9: La entidad salió al cruce de la denuncia realizada por la ONG Médicos sin Fronteras, que alertó sobre un supuesto “faltante global” del antiveneno usado para la mordedura de estos animales. “Estamos cubiertos por decenas de años”, remarcaron, al tiempo que explicaron cómo se producen estos fármacos en el país, en base al veneno del animal.

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La ONG médicos Sin Fronteras alertó esta semana que podría producirse un “faltante global” del antídoto más utilizado para tratar el veneno de víboras, ya que la farmacéutica que produce el fármaco lo retirará del mercado. Esto generó alarma y preocupación en varios países, ya que según la entidad humanitaria el planeta enfrenta “una verdadera crisis”. Pese a esto, en nuestro país especialistas afirmaron que no existe riesgo de faltante de este tratamiento, y desmintieron la versión.

“No hay problemas de provisión”, aseguraron desde el Instituto Malbrán, encargado de producir los antivenenos. “Estamos cubiertos por decenas de años”, agregaron. La desmentida a la versión lanzada por Médicos sin Fronteras buscó llevar tranquilidad a la población, y explicar cómo funciona el mecanismo que produce los antídotos contra el veneno de estos animales. En este sentido, Daniel Hermann, quien se desempeña en el Área de Animales Venenosos del Instituto Malbrán, sostuvo que la alerta se generó por una noticia “que está bastante mal redactada, porque habla de faltante global, pero que en realidad se trata de un laboratorio que cerró y que produce el antídoto para África, y que ni siquiera es para América o Europa”.

“Es un laboratorio privado que hacía el antiveneno para este tipo de serpientes, dejó de fabricarlo, y lo empezó a fabricar otro laboratorio que lo vendía más barato, y como ahora ambos dejaron de fabricarlo tendrá que pasar un tiempo hasta haya una nueva producción”, expresó en una nota con el portal Uno de Santa Fe. El especialista remarcó que Argentina cada año “produce más antiveneno” y que el país está protegido con antídotos de todas las especies venenosas que hay en el país. “Estamos cubiertos por decenas de años con la cantidad de veneno que tenemos”, sostuvo. En nuestro pañis, el Instituto Malbrán hace tanto los antivenenos para alacranes, como para víboras y arañas venenosas.

En la Argentina las víboras yararás abundan y lo propio pasa con la cascabel, entonces, no hay problemas de provisión de veneno para los antídotos. Según cuentan desde el instituto encargado de esta tarea, las víboras están en un serpentario, donde son alimentadas, mantenidas en cautiverio, y se les hacen extracciones periódicas del veneno, hasta que vuelven a generarlo en 20 días aproximadamente. Para poder producir el antídoto se necesita el veneno específico del animal a combatir, sea este una araña, víbora o alacrán. Al respecto, Hermann ejemplificó: “Se saca el veneno de una yarará, y se le da en pequeñas dosis a caballos, hasta que los equinos adquieren inmunidad, y a partir de allí generamos los antivenenos”. En el país, El 97 por ciento de los casos de mordedura se producen por una yarará.

Esta semana, Médicos Sin Fronteras aseguró que el antiveneno denominado “Fav-Afrique”, se dejó de producir en 2014 y cuyo último lote disponible caducará en junio de 2016. “Nos enfrentamos a una auténtica crisis. ¿Cómo es posible que los gobiernos, las empresas farmacéuticas y los organismos sanitarios internacionales se escabullan cuando más los necesitamos?”, se preguntó Gabriel Alcoba, asesor médico en materia de mordeduras de serpiente de la ONG, con motivo del simposio sobre este tema que tiene lugar en Basilea, Suiza. Cuando caduque el último lote en 2016, si no se producen nuevos antidotos, “no habrá ningún producto que reemplace a este fármaco durante al menos otros dos años, lo que se traducirá en más muertes y discapacidades innecesarias”.

“Hasta que exista un antídoto que pueda ocupar el lugar del Fav-Afrique, esperamos que Sanofi pueda empezar a generar el material de base necesario para producir el Fav-Afrique, y más adelante busque las oportunidades adecuadas dentro de su capacidad de producción para refinar el contraveneno”, afirma Julien Potet, asesor en materia de enfermedades olvidadas para la Campaña de Acceso a medicamentos esenciales de Médicos sin Fronteras. Las mordeduras de serpiente representan una importante causa de muerte en muchos países. Aunque se desconoce el número exacto de mordeduras de serpiente que se producen al año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que afectan a unos 5 millones de personas, la mitad de las cuales se envenenan; de ellas, al menos, 100 mil mueren, y aproximadamente el triple de casos terminan con una amputación y discapacidad permanente.