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Farm. Néstor Caprov

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VIENDO 15/6/15

#MiradaProfesional

La crisis del PAMI: el corte de servicio alcanza grandes farmacias y las penurias crecen

MiradaProfesional

BUENOS AIRES, noviembre 6: La deuda de la obra social se sigue acumulando y no hay freno a la debacle. Los cortes ya alcanzan a las grandes superficies, fuera del recalce, que “contagian” a los mostradores chicos. Para colmo, los precios de los medicamentos tres veces debajo de la inflación real. ¿Dónde están las entidades gremiales que deben reclamar por este asalto?

#PAMI
Crisis en las farmacias: provincias sin atención de medicamentos de PAMI
ADJUNTO
BUENOS AIRES, enero 10: Es por la deuda que mantiene la obra social. Muchos farmacéuticos decidieron limitar o cortar el servicio, hasta que reciban respuesta a sus reclamos. Se estima que la deuda asciende a más de 600 millones de pesos.
#SaludenCrisis
¿Dónde están los $19.000 millones que el PAMI les debe a sus prestadores?
ADJUNTO
BUENOS AIRES, enero 24: En medio de las amenazas de corte de las farmacias, la pregunta se vuelve necesaria. Parte de la respuesta puede estar es noticias como el préstamo de 18.700 millones de pesos a la cerealera Vicentín. El parecido de las cifras es una metáfora perfecta de una costumbre argentina en materia de manejo de los recursos. Mientras se discute, las farmacias sufren las consecuencias de estos manejos, que vienen desde hace tiempo.
L

a crisis terminal del PAMI no se detiene, y a medida que pasan los días la “pelota” de la deuda se sigue agrandando, amenazando con derrumbar el sistema de asistencia social, en especial las farmacias independientes. Pero la deuda es tan insoportable que ya no sólo afecta a los mostradores chicos. En todo el país, los cortes de algunas de las prestaciones de la obra social alcanzan a grandes superficies, lo que muestra la magnitud de la deuda. En el medio, los jubilados con cada vez menos opciones para comprar sus tratamientos. Como si esto fuera poco, el contexto económico ahoga: comparados, los aumentos de precios están tres veces por debajo de la inflación real.

Pese a las protestas, las amenazas o las quejas, la situación del PAMI no mejora. Las farmacias sigue acumulando deuda, y a esta altura los cortes de servicios se expanden en todo el problema. Como ya se denunció oportunamente, la situación obligó a muchas farmacias a cortar el servicio (la foto que ilustra esta nota es más que elocuente). Pero ya no son los mostradores chicos los que deciden decir basta. Fuentes del sector farmacéutico consultadas por MIRADA PROFESIONAL confirmaron que “en muchas localidades grandes superficies y cadenas de farmacias están cortando la atención del PAMI 100 por ciento, por la falta de pago”. Estos mostradores están fuera del recalce financiero de la obra social, por lo que son afectados por la deuda acumulada.

El resultado es obvio: miles de jubilados peregrinando por las farmacias en busca de un lugar donde se realicen los descuentos. Los cortes de los más grandes generan “un efecto contagio” en las más chicas, que sin espaldas para soportar esta situación, deben sumarse a los cortes. Esto sucede en todo el país, no distingue tamaños ni realidades. La crisis no discrimina. Los cortes todavía no son generalizados, pero siguen creciendo y adelantan una crisis que los farmacéuticos vienen venir desde hace tiempo.

El panorama sombrío se completa con la realidad económica del sector, que es parte de una realidad del país que preocupa. El aumento de diciembre de los medicamentos terminará de configurar una suba en 2014 del 9,3 por ciento, según los datos de la secretaria de Comercio Interior. Con una inflación real que alcanza el 40 por ciento, hablamos que los precios de los fármacos, de donde sale la rentabilidad de los mostradores independientes, está tres veces por debajo de la realidad. Un disparate que algún negocio pueda sobrevivir con esos números.

Esta es la realidad de los farmacéuticos, puertas adentro. Porque puertas afuera la cosa empeora. Los datos están a la vista. Los empleados de farmacias promediaron el 35 por ciento, los alquileres también cerca de esa cifra, los colegios privados de los hijos cerca del 38 por ciento anual, los seguros médicos, prepagas y obras sociales privadas un 38 por ciento. Para no hablar del 44 por ciento de la nafta. Porque sí, los farmacéuticos luego de penar con los medicamentos, salen a la calle y deben comer, curarse, cargar combustible.

En este contexto, existe un sentimiento de indefensión entre los profesionales, ya que nadie parece darse cuenta del estado terminal del sistema, y de sus consecuencias. La representación gremial no aparece, está ausente, no se pone al frente del reclamo, no tiene una política para intentar revertir esta situación. En resumen, no hace nada. Solos, los farmacéuticos sobreviven como pueden. Hasta que alguien diga basta, y asuma ese espacio vacío que algunos dejaron.